La disputa legal entre el Gobierno y los holdouts por la deuda y la postergación de la reunión entre los abogados de país y el mediador para mañana presionaron hoy sobre el dólar en el mercado informal.
El dólar oficial operó sin variaciones a $ 8,18 en bancos y casas de cambio. En cambio en el mercado paralelo la divisa volvió a operar en alza, luego de que ayer aumentara 18 centavos y cerró por sobre los $12,50 ($0,23 más, en lo que va de la semana financiera).
La oferta de exportadores sigue siendo comprada, en gran parte, por el ente regulador que finalizó ayer con un saldo positivo por u$s 50 millones. En tanto, sus reservas subieron levemente u$s 5 millones a u$s 29.693 millones, de acuerdo con ambito.com.
El tipo de cambio implícito en este caso operó en baja con el contado con liquidación a $ 9,91 y el dólar bolsa a $ 11,11. El Euro oficial operó sin cambios a $ 11,35.
Las especulaciones por la prórroga de las negociaciones entre los abogados argentinos y los representantes de los acreedores del país en el litigio con los fondos buitres, provocaron cambios en el mercado financiero. Mientras el Banco Central mantiene el valor de las monedas extranjeras estable, en las cuevas se opera con aumentos.
Los economistas apuntan a evitar que se dispare la cláusula RUFO
Economistas afirman que la decisión de Griesa de no restablecer el stay es una oportunidad para que la Argentina negocio con los "fondos buitres" de forma obligada, de manera que no se dispare la cláusula RUFO, según la cuál si el país le hiciera una mejora voluntaria a alguno de sus acreedores debería hacerla para todos.
De esta forma se expresó el ex secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen a Radio El Mundo, al considerar que "Griesa le tiró un centro a Argentina y nadie lo cabeceó", al referirse a la figura de Daniel Pollack, el mediador designado por el juez norteamericano, para destrabar el conflicto.
La comitiva argentina "debe saber manejar e interpretar los códigos" del "altísimo nivel" que requiere esta instancia, aseguró y agregó que , el Gobierno "no ofreció nada" para avanzar en las negociaciones con los "holdouts", y que "debería estar desde el primer día en Nueva York para negociar de forma permanente".
"Lo que está en juego es una caída en el PBI de dos puntos adicionales", por eso es necesario "negociar con el juez para evitar que se dispare la cláusula RUFO", indicó Nielsen.
Por su parte, el ex presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, confió, en diálogo con Radio Del Plata, en que la Argentina arribará a un "principio de solución" con la justicia estadounidense para que antes del 30 de julio se logre resolver el tema de la deuda reclamada por los fondos buitre.
Aunque ve el mismo peligro que Nielsen consideró que los esfuerzos del Gobierno apuntan a una solución.
"Tratemos de pagar al más largo plazo posible a 20, 30 años con bonos y dar la mayor seguridad posible para no caer en la cláusula RUFO, referida a no mejorar ofertas futuras.
Con estos dos componentes, la situación se va a destrabar", confió. "Parece que estos buitres aceptarían bonos a muy largo plazo.
Pignanelli sostuvo que "el Gobierno está tomando todos los recaudos, haciendo lo posible". "Después de que termine esto vamos a analizar dónde hubo errores y aciertos, en estos momentos es Cristina la que conduce", señaló.
En otro pasaje de sus dichos, sostuvo: "Abogados que nos defienden en Nueva York afirman que el juez Griesa dice que él va a incluir en su fallo una aclaración sobre que esta negociación es por presión de él y no es voluntad del gobierno argentino".
"La solución técnica está a la mano. Estos tipos (por los buitres) van a tomar bonos a largo plazo", reiteró.