Tiempo de descuento para evitar el default

El gobierno insiste en quitarle dramatismo a la discusión por los “fondos buitre”. Sin embargo, si no consigue pagar a los bonistas antes de que termine julio, se caería en default técnico, cono todo lo que ello conlleva. Ayer mismo fracasó una reunión en Nueva York entre funcionarios argentinos y representantes de los holdouts. Detalles de un conflicto que cuesta al país 250 mil dólares de punitorios por día.

Foto: Bucket3
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 "Cada día que pasa, son 250 mil dólares más de punitorios, por lo que hay que ser muy cuidadosos y tratar de que se resuelva lo antes posible". La frase pertenece a Aldo Pignanelli, ex titular del Banco Central de la República Argentina y está referida a la negociación con los holdouts que se llevan adelante en estas horas.

Cuando dijo esas palabras, el otrora presidente del BCRA desconocía que ayer fracasaría el intento de acuerdo entre funcionarios del gobierno argentino y los denominados “fondos buitre”.

No es un dato menor: en estas horas corre tiempo de descuento para la Argentina. Si el país no paga antes de que termine julio, puede caer en un default técnico, con todo lo que ello implica.

En ese contexto, el fracaso de la reunión de ayer en Nueva York —en la cual inexplicablemente estuvo ausente Axel Kicillof— cobra oportuna relevancia.

Daniel Pollack, el mediador judicial que designó el juez Thomas Griesa para destrabar la discusión, admitió con pesar este viernes cómo fueron los detalles del fracaso de las conversaciones.

Pollack reunió a las partes en salas separadas durante cinco horas. Allí, los funcionarios argentinos insistieron en la necesidad de que la negociación con los holdouts se desarrolle al amparo de una medida cautelar que garantice el pago de bonos regulares. Al mismo tiempo, reiteraron las consecuencias negativas que acarrearía el cumplimiento del fallo de Griesa y ratificaron su voluntad de seguir dialogando.

A través de un comunicado, el Ministerio de Economía refrendó los mismos detalles: "El encuentro, de carácter eminentemente técnico, versó sobre las graves implicancias de la interpretación de la cláusula pari passu sancionada por la Justicia norteamericana y sobre los impedimentos objetivos para el cumplimiento de la sentencia del juez Griesa".

A su vez, el comunicado oficial subraya que "la República Argentina está dispuesta a continuar con un diálogo que permita encontrar una solución en condiciones justas, equitativas y legales para el 100% de los bonistas". "A tal efecto resulta imprescindible que el juez disponga una suspensión de la sentencia (stay) habida cuenta de la magnitud de los montos involucrados. A título de ejemplo, recuérdese que el tiempo demandado por el arreglo con la empresa Repsol S.A. fue superior a los dos años, siendo los últimos cuatro meses de éste período de intensas negociaciones, y en ese caso estaban involucradas cifras sustancialmente menores", agregó.

Sin embargo, fuentes de NML, uno de los fondos más combativos, señalaron que "Argentina aún se niega a negociar con los acreedores, ya sea directa o indirectamente, sobre los aspectos de la disputa".

En el mismo sentido, los bonistas que obtuvieron sentencias favorables en la Justicia de EEUU para cobrar la totalidad de sus títulos en default, argumentaron: 

"Todavía no hemos escuchado que tengan planes de cambiar el curso; no hemos visto señal alguna de que la Argentina sea seria en empezar una negociación".

Mientras esto ocurre, se supo que Kicillof estaba al tanto de que no iba a poder girar los dólares a los bonistas una semana antes del 30 de junio de este año, cuando debía hacerse efectivo el pago.

En una carta a la que accedió el portal Infobae, el Bank of New York, encargado de girar el dinero a los acreedores del canje, advirtió el 23 de junio a los abogados del país que era imposible realizar la operación si no se les pagaba a los holdouts.