YPF reclama inversión privada

Héctor Valle, uno de los directores titulares de la petrolera estatal, cuestionó el paro del 10A, dejó entrever cierto optimismo sobre la tendencia económica del país y apuntó contra los inversores privados cuyas "condiciones" actuales les permitirían destinar dinero en la firma nacional.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) que fue nacionalizada hace casi dos años reclama inversión privada.

Héctor Valle, uno de los directores titulares de la petrolera estatal, pareció descargarse en diálogo con Radio América al indicar: "El sector privado tiene ahora condiciones de precios, condiciones de valores internacionales, de disponibilidad del recurso energético que tendría que convertir en muy atractiva una inversión en Argentina" ya que "la tasa de retorno de estos proyectos duplica a la más alta de las tasas de interés", afirmó.

En ese orden, como recuperó el portal de noticias Infobae.com, el economista detalló: "YPF es el 32% de la producción petrolera y 51% de la comercialización; precisamos que el sector privado también encare proyectos en el área petrolera y energética, porque si no, no creo que alcance con el esfuerzo de YPF".

Según su perspectiva la petrolera estatal está demostrando que con proyectos buenos y atractivos es posible conseguir inversión directa.

"YPF invirtió desde la estatización 2.000 millones de dólares, ha hecho un pacto importante con Chevron y está en marcha un nuevo acuerdo, hay un montón de proyectos para Vaca Muerta y otras áreas del país, se ha descubierto un yacimiento muy importante de petróleo no convencional en Río Negro", enumeró Valle.

Si bien YPF aumentó durante el 2013 la producción de crudo un 3,4% y la de gas un 2,2%, la industria en general registró una caída del 1,7% en petróleo y  un 4,4% en gas.

En otro orden de cosas, el director titular de la firma nacionalizada cuestionó la medida del paro del 10A y dejó entrever cierto optimismo respecto a la situación político-económica del país.

"Poco a poco la economía se va reencaminando" y que "las perspectivas para el segundo semestre no son malas; la inflación puede terminar el año sensiblemente por debajo de 30%, lo cual es un dato alto, pero comparado con los megadatos de la ortodoxia y oposición es un dato razonable y no afectaría el poder adquisitivo", concluyó.