Es que los próximos días el Ejecutivo publicaría una modificación de la base imponible del Impuesto Interno que hoy se aplica sobre los automòviles y que es de 30% a todos los 0 km que tienen valor de venta de más de $ 170.000 y de 50% para los que cotizan arriba de 210.000 pesos.
Asì lo informò el diario El Cronista, citando a "fuentes del Gobierno".
Según pudo reconstruir ese diario, la modificación implicaría una suba de entre el 20% y el 25% del tributo por lo que en la primera opción serían de $ 204.000 y
$ 252.000; y si fuera la segunda opción sería para las unidades de más de $ 212.500 y 315.000 pesos.
"Si aprueban este cambio, y no se frena un poco la presión inflacionaria, lo que obtendrán es, como mínimo, seis meses de aire y que vuelvan a aparecer en las concesionarias unidades que con el aumento de 80% y de 100% no tenían mercado por precio", aseguraron desde otra de las automotrices que en esta última etapa del año visitó los despachos oficiales, según El Cronista.
El problema que se les presenta a las marcas es que el impuesto de 30% y 50% sobre el valor de venta en las concesionarias, en la práctica significa un incremento de 80% y 100% en el precio final.
De acuerdo con lo publicado por el diario porteño, por encima de la discusión que generó tener una mayor presión tributaria –y que todas las automotrices que pasaron por el Ministerio de Economía en el 2014 reclamaron– el problema se creó porque empezaron a entrar dentro del impuesto unidades que son de producción nacional.
La primera en ser alcanzada fue la Toyota SW4. La camioneta fabricada en Zárate hoy con precios entre $ 601.000 y $ 775.000, y la marca tuvo que derivar casi toda su producción a mercados externos.
El segundo modelo que cayó dentro del impuesto fue el Citroën C4 Lounge que la automotriz francesa produce en El Palomar (las versiones Exclusive Pack cuestan entre $ 330.000 y $ 343.000).
Otra fábrica local que vio caer un modelo fue Ford en la versión tope de gama (Titanium) del Focus III que pasó de $ 239.182 a $ 362.000 en su entrada de gama. A partir de esto, la marca del óvalo decidió fabricar unidades "a pedido" de las concesionarias.
Además, existe la particularidad de que el tributo no sólo afecta a unidades que ya están en el mercado, sino que también golpea a otras que están a punto de salir, como por ejemplo la Mercedes Benz Vito en su versión para pasajeros.