Durante 2014 se exportó un 20% más de combustibles, por un valor de 316,7 millones de dólares. Este incremento tiene una razón fundamental: la merma de las ventas en el país, lo que generó un sobrante de combustibles que se vendió al exterior.
Las petroleras, que hasta hace poco debían importar una parte de su producto para atender la demanda interna, comenzaron a alertar sobre el tema. "A raíz de la caída de la demanda, en los últimos meses se ha evidenciado la necesidad de exportaciones de grados de naftas de mediano octanaje", planteó Axion.
En un informe de La Nación, la empresa que ahora opera las estaciones de servicio Esso sostuvo que "los volúmenes de importación de gasoil para el mercado local han sido menores en este trimestre, evidenciando una demanda más acotada y una mayor producción".
Más allá de las consecuencias negativas de esta recesión, esto le da oxígeno a la crisis cambiaria que atraviesa Argentina: las ventas al exterior y las menores necesidades de importación implican el ingreso de dólares al país.