Sin dar su nombre, el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella, dio a entender que el mendocino Juan Carlos Fábrega y su equipo alertaban a las "cuevas" y casas de cambio antes de que se realizaran los allanamientos de la AFIP.
Las declaraciones contra Fábrega surgieron después de un megaoperativo que se realizó ayer, modalidad que se incrementó tras la salida del mendocino.
"En muchos casos hubo procedimientos que de alguna manera tenían que ser efectivos y por alguna razón estaba todo muy tranquilo", reconoció el funcionario, que ahora actúa junto a la AFIP, el Ministerio de Economía y la gestión de Alejandro Vanoli en el Banco Central.
Sbatella admitió, según Infobae, que en tiempos de Fábrega al frente del Central hubo allanados que "tenían acceso a la información donde estaba el éxito de las inspecciones", pero no dio más información acerca de cómo cree que esos datos tan sensibles llegaron a sus manos.
"Incluso en inspecciones anteriores se levantaban actas en las que estábamos en lugares de infraestructura muy grande y no entraba nadie. Pero era imposible que pudiera sobrevivir esa infraestructura sin vender nada", recordó en radio América.
La propia Cristina Kirchner advirtió el primero de octubre que desde el Banco Central se filtraba información privilegiada para que otras entidades financieras hicieran negocios con el dólar "contado con liquidación". Al día siguiente, Fábrega presentó su renuncia.
A partir de la llegada de Vanoli, la efectividad de los operativos creció exponencialmente y el Gobierno consiguió bajar el dólar libre alrededor de los 13 pesos.
Ante esto, Sbatella sostuvo: "Hay una situación donde mantener un precio de un dólar marginal alto presiona a que mañana todos los que compran ganan. Lo que hemos producido en estos días es que se rompió la expectativa esa y genera que por lo menos no aparezca esa demanda acelerada para hacer una suba continua del dólar marginal".
Por su parte, en diálogo con MDZ Radio, Carlos Burgueño defendió al economista mendocino. "Lo que a mí me consta de haber hablado en reuniones ‘off the record’ con Fábrega, es que él no creía en los controles. Creía que salir a controlar con la policía las cuevas no tenía sentido", agregó durante su columna del día.