En un contexto con casi nula creación de empleo, como resultado de una economía con escaso dinamismo y con evidentes retrocesos en el comercio exterior, el trabajo adquiere cada día más valor para quienes disponen de él. En este sentido, de los que hoy no pueden trabajar hay dos sectores que se destacan: las mujeres y los jóvenes que se inician en el mercado laboral.
Durante los últimos 10 años, la tasa de desempleo del Gran Mendoza ha sido siempre menor que la tasa promedio nacional, situándose en el 3,7 por ciento.
Según el INDEC, a través de la última Encuesta Permanente de Hogares (con los últimos datos tomados en abril de este año), el desempleo es mayor en mujeres que varones y entre jóvenes de hasta 29 años.
La actual tasa de desempleo en Mendoza es de 4,1 por ciento. Pero no es igual en todos los rangos de edad: es 9,8 por ciento en mujeres hasta 29 años, 5,4 por ciento en hombres hasta esa misma edad, 3,9% en mujeres de 30 a 64 años y 2,6 por ciento en hombres de 30 a 64 años (en los hechos se sabe que no es hasta 64 años, sino que mucho menos).
Esto quiere decir que la desocupación aumentó levemente según los registros anteriores: en octubre de 2012 estaba en 3,6 por ciento, en enero pasó a 3,7 por ciento y en abril se situó en 4,1 por ciento. Y por otro, que los hombres y los no tan jóvenes son los más beneficiados, en tanto que las mujeres y los más jóvenes son los más perjudicados.
Por otro lado, un reciente estudio del Consejo Empresario Mendocino refleja que casi el 50 por ciento de la población de más de 14 años desocupada lleva 3 meses o menos en la búsqueda de su nuevo empleo, en tanto que un 25 por ciento aproximadamente lleva más de un año sin encontrar empleo. Un análisis temporal permite observar que en el Gran Mendoza se han incrementado los desocupados que llevan un tiempo de búsqueda de más de 1 año , pasando del 14,6 por ciento promedio 2010-2011 al 24,4 por ciento en el 2012, mostrando una mayor persistencia en la situación del desempleo.
A sí mismo lo sufren las mujeres de 30 a 45 años de edad que les cuesta más aún conseguir empleo, registrándose en abril del 2013 de un 3,9 por ciento mientras que el sexo opuesto (varones) de 30 a 45 años aproximadamente es de un 2,6 por ciento.
Durante el último año se verifica una disminución del ritmo de crecimiento de empleo privado registrado asalariado en Mendoza (1,2 por ciento); sin embargo, ha tenido un mejor desempeño respecto del país. En tanto, el empleo público provincial, que venía creciendo a una tasa promedio del 5,5 por ciento anual entre 2009 y 2011, en el último año se desaceleró hasta llegar a valores por debajo del 1 por ciento.
Conclusión: por el escaso dinamismo de la economía y la casi nula generación de trabajo desde el sector privado es poco probable que el desempleo apunte a disminuir. Y dentro de los sectores que no tienen trabajo, los más jóvenes y las mujeres son las más afectadas.