"Si ustedes no me hacen caso, yo les aplico la ley de abastecimiento". Las palabras corresponden al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien, de ese modo, instó a banqueros nacionales a ajustarse al blanqueo para detener la escalada del dólar blue.
Según publicó diario La Nación en su edición impresa, durante la semana, Moreno mantuvo reuniones con presidentes de algunas entidades bancarias nacionales con el objeto de pedirles que obliguen a sus clientes a vender los dólares en negro que poseen y, así, cumplimentar con el blanqueo de capitales que impulsó el Gobierno en julio pasado.
El objetivo de estos encuentros sería, según el matutino porteño, bajar y/o detener la suba que experimenta la moneda extranjera no oficial -dólar paralelo o blue- que el viernes cerró en 8.66 pesos.
El titular de la Secretaría de Comercio Interior se reunió, entonces, con los presidentes de los principales bancos nacionales. Convocó, entre otros, al presidente de Adeba y de Macro, Jorge Brito.
Fuentes en off, de acuerdo con lo que publica La Nación, comentaron que el empresario fue insultado por Moreno y que, incluso, lo habría amenazado con correrlo de la presidencia de la entidad bancaria.
Además, Moreno se reunió con el presidente del Banco Hipotecario, Eduardo Elsztain, y, según trascendió, la presión no sólo se limitó a la posibilidad de aplicar la ley de autoabastecimiento sino también en hacerle saber que el Gobierno analiza tomar el gerenciamiento de la entidad bancaria, en la que el Estado tiene el 60% de las acciones, indicaron calificadas fuentes del grupo IRSA a La Nación.
De acuerdo con las fuentes que cita el diario porteño, Moreno pretendió "llamar a las empresas que son clientes de los bancos para que salgan a vender divisas en negro con la intención de que baje el precio del dólar blue", sobre todo, para garantizar el éxito del blanqueo.
"Si ustedes no me hacen caso, yo les aplico la ley de abastecimiento y les mando a mis inspectores para empezar a clausurar bancos", indicó Moreno, según detallaron las fuentes.
La ley de abastecimiento, de 1974, fue derogada casi en su totalidad en 1991, salvo por un inciso que le permite al Gobierno "dictar normas que rijan la comercialización, intermediación, distribución o producción".
La norma establece multas desde 500 pesos hasta un millón de pesos; autoriza la clausura de un establecimiento por un plazo de hasta 90 días, y penas de prisión de dos clases: la posibilidad de arresto preventivo por 48 horas ante el incumplimiento de las obligaciones que establece la ley, y la de pedir una prisión preventiva por 90 días, que, puede extenderse de seis meses a cuatro años
El argumento de Moreno ante los banqueros fue que "un juez ya dictaminó que el dinero es mercancía y, por lo tanto, se puede aplicar la ley de abastecimiento para el mercado cambiario", publicó La Nación.