Los commodities se desacoplan

Desde la crisis financiera de 2008, las materias primas se han movido en forma sincronizada. En 2012, sin embargo, la situación empezó a cambiar. En los últimos seis meses, por ejemplo, la cotización del maíz ha subido 15% y la del oro 7,5%, pero el cobre acumula un descenso de 1,9%.

La sequía en Estados Unidos, el recrudecimiento de las tensiones en Medio Oriente y el enfriamiento de la economía china han repercutido en los mercados mundiales de materias primas y generado oportunidades para los inversionistas que saben cómo sacar ventaja de este entorno.

Desde la crisis financiera de 2008, las materias primas se han movido en forma sincronizada, subiendo o bajando conforme cambiaban las expectativas acerca de lo que harían los bancos centrales para estimular el crecimiento. A fines de 2008, los precios de los commodities se derrumbaron y en 2009, 2010 y 2011 se movieron al unísono.

En 2012, sin embargo, la situación empezó a cambiar. En los últimos seis meses, por ejemplo, la cotización del maíz ha subido 15% y la del oro 7,5%, pero el cobre acumula un descenso de 1,9%.

Este desacoplamiento obliga a los inversionistas a ser más cuidadosos y a no meter a todas los commodities en el mismo saco.

Esto no quiere decir que las materias primas se han desacoplado por completo o que sus precios no se volverán a sincronizar si se deteriora la economía global. Pero a medida que disminuyen las expectativas de un colapso mundial, los inversionistas empiezan a hacer distinciones más finas entre los activos de mayor riesgo.

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