La UE planea una unión bancaria para escapar al "círculo vicioso"

Así, las entidades financieras de los 17 países del euro tendrán que supeditarse a una vigilancia conjunta, que está previsto que arranque en enero de 2013 y que se asiente en el Banco Central Europeo (BCE), que ya tiene tareas de control.

"Debemos romper el círculo vicioso en el que el rescate de bancos debilita a los presupuestos estatales", afirmó recientemente el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. El instrumento para intentar conseguirlo será la creación de una unión bancaria, una propuesta que el jefe del Ejecutivo comunitario presentará este miércoles.

   El pasado mes de junio, los países de la zona euro acordaron que el futuro los bancos con problemas puedan recibir dinero directamente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). Tras ello, sobre todo la canciller alemana, Angela Merkel, insistió en la creación de una gran autoridad de supervisión que evite que el dinero de los contribuyentes vaya a parar a bancos moribundos.

   Así, las entidades financieras de los 17 países del euro tendrán que supeditarse a una vigilancia conjunta, que está previsto que arranque en enero de 2013 y que se asiente en el Banco Central Europeo (BCE), que ya tiene tareas de control. Los organismos supervisores nacionales estarán subordinados al europeo. Es decir, si falla el control a nivel nacional, el supervisor europeo podrá intervenir.

   La idea ya ha provocado desavenencias y Reino Unido anunció su oposición. Y es que aunque Londres no forme parte del euro, las decisiones de vigilancia y unión bancaria deben tomarse por unanimidad.

   También hay diferencias en cuanto a los detalles. Por ejemplo, ¿qué bancos deben estar sujetos a la vigilancia? O ¿cómo puede funcionar un fondo conjunto para asegurar el patrimonio de cuentas privadas?

   Los bancos alemanes, por ejemplo, aseguran recíprocamente el dinero de sus clientes cuando un instituto financiero tiene problemas. Pero otros países no cuentan con semejante mecanismo y los bancos germanos temen tener que responder por las insolvencias de los institutos de otros países del euro y verse obligados a aportar dinero a un fondo común.

   También es controvertido el tipo de vigilancia. Mientras Francia quiere someter a control europeo a todos los bancos, Alemania no ve con buenos ojos que se aplique esa supervisión a las cajas de ahorros. Por ello, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, reclama que haya varios niveles de control, y que el BCE únicamente se encargue de vigilar a los bancos cuya caída podría poner en peligro a todo el sistema. Según su planteamiento, las entidades más pequeñas deberían quedar al cargo de los órganos de supervisión nacionales, para evitar así también que el BCE se vea sobrepasado.

   El comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier, está sin embargo en contra de la propuesta alemana, y apunta a que también bancos más pequeños como el español Bankia o el franco-belga Dexia tuvieron que ser rescatados con dinero público. "Eso no debe repetirse", afirmó Barnier, que defiende una implementación de la vigilancia por fases, comenzando en 2013 y abarcando a todo el sector en enero de 2014.

   Aún así, la fecha de inicio de nacimiento de la unión bancaria europea aún está por determinar, pues el Parlamento Europeo y los estados miembros tienen que dar su visto bueno a la propuesta de la Comisión. Y no en vano, el alemán Schäuble advirtió en contra de "crear expectativas de que pueda funcionar el 1 de enero de 2013".

Fuente: DPA