Claves de la semana a nivel internacional

·        La semana pasada marcábamos que la anterior suba tenía “más ingredientes de rebote técnico que de cambio de tendencia”. Por esto no nos sorprende que el pánico se hizo presente nuevamente. En especial durante el día viernes, cuando el índice de referencia de la bolsa norteamericana S&P 500 redondeó una baja de 2,5%.

·        De esta forma la semana culminó con una baja acumulada de 3%, y el mes de Mayo cerró 6,3% abajo.

·        Aquellos que nos siguen recordarán que a fines de Abril, marcábamos que estacionalmente Mayo suele ser un mes negativo para el mercado. De aquí el conocido dogma “Sell in May and Go Away”.

·        Claramente la baja del viernes nos demuestra que, ante la gran incertidumbre que plantea la economía en especial en la zona euro, nadie quiere quedarse comprado durante un fin de semana.

·        A los problemas en Europa, se sumó esta semana mayor evidencia sobre la lentitud del crecimiento en Estados Unidos. Esto se contrasta con las elevadas expectativas que empezaban a manejar los analistas. Como siempre decimos desde acá: ciclotimia.

·        Pedidos de seguros de desempleo en EEUU se ubicaron en 383k, y el crecimiento del primer trimestre fue revisado a la baja hasta 1,9%. El dato NFP de empleo arrojó una creación de puestos de trabajo inferior a la esperada, y la tasa de desempleo subió a 8,2% lo que estaría explicado también por mayor cantidad de personas buscando trabajo (como explicamos cuando bajó la tasa).

·        Dadas las condiciones actuales, mantenemos una visión negativa del mercado en general. Aunque creemos que es un gran riesgo estar short, al estar descontado el pero escenario en algunos activos y por el cambio de tendencia que podría generar un cambio de políticas desde la zona euro o desde la Fed.

·        Para los más temerarios, incluso puede ser momento de empezar a formar posiciones compradoras. Aunque recomendamos hacerlo paulatinamente y siendo selectivo en los activos.

·        Los commodities son ejemplo de activos que tocan mínimos de hace tiempo, y que podrían verse claramente impulsados ante una nueva ola de liquidez. La semana que pasó resaltábamos el oro, para mirar también el petróleo.

·        La tasa de los bonos del Tesoro norteamericano tocando mínimos históricos. A 10 años se llegó a colocar por debajo de 1,5%. ¿Cuánto más puede bajar?

·        Rumores en Europa hablan de mayores avances para lograr una unión fiscal, con control de presupuestos y mayor poder al Parlamente europeo. Por ahora sólo rumores, pero serían las claves para destrabar la tozudez alemana.

·        Los emergentes siguen lanzando políticas expansivas para retomar el crecimiento. Brasil llevó la Selic a un nuevo mínimo histórico de 8,5%. China con otras medidas directas. Esto puede llegar a dar frutos en la segunda mitad del año.


·        Si sumamos los siguientes factores: declaraciones de miembros de la Fed proclives a un QE III, los rumores de un mayor expansionismo por parte del BCE, que el BCE no tiene alternativa más que activar la intervención, medidas expansivas en emergentes, y la fuerte agenda de reuniones en Junio; podríamos estar cerca de algún evento que cambie el humor del mercado.

·        Recordemos que en Junio tenemos reunión del BCE (que debería bajar tasas y ponerse agresivo), reunión de la Fed (20 de Junio) y elecciones en Grecia (donde la coalición por-euro sigue ganando apoyo).

·        De todas formas Grecia, con el gobierno que sea, no podrá cumplir con las imposiciones que se le han hecho, y sin las ayudas tampoco podrá cumplir con sus obligaciones.

·        Reiteramos de nuestros informes anteriores:

·        Como se marca desde hace meses la llave para sostener el euro en funcionamiento la tiene el BCE. Garantía de depósitos, compra de deuda en problemas (o eurobonos), baja de tasas, y depreciación del euro. Sumado a esto los diferenciales inflacionarios deberían ayudar a corregir las divergencias en términos de competitividad.

·        Sin una señal en este sentido podemos esperar que se mantengan las corridas de depósitos. Y reiteramos, una salida de Grecia no tendrá un bajo costo, ni es mesurable, el factor desconfianza podría multiplicar las consecuencias a niveles impensados.

·        Por otro lado repetimos que una salida del euro no es tan simple. Implica un paquete de corralito, control de capitales, default de la deuda externa, y reconversión de la deuda interna. De esto nosotros ya sabemos bastante.

·        La visión sobre el euro sigue siendo la de las últimas semanas.

Fuente: www.FJGeconomia.com.ar