Claves de la semana a nivel internacional

·        El índice de referencia del mercado norteamericano S&P 500 sufrió una corrección de 0,58%, para así alcanzar 1.335 puntos.

·        Nos adentramos en la última semana del mes de junio, que prometía ser el que traería grandes novedades. Por ahora nada. La cumbre de la UE de esta semana es la última esperanza en este sentido.

·        En la semana que pasó todos los ojos se centraron en la reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed que dicta la política monetaria en EEUU.

·        Las sensaciones que dejó la Fed fueron encontradas, con una tendencia a la decepción. Decepción por ausencia de un QE III, la Fed en cambio se definió por extender la operación Twist hasta fin de año.


·        La operación Twist no aporta nueva liquidez, ya que es un cambio de vencimientos cortos por largos. Esta medida busca “achatar” una curva de tasas que ya se encuentra “achatada”.

·        Este tipo de medidas se encuentra en línea con las intenciones de Bernanke, de eliminar expectativas sobre subas en la tasa en el corto plazo, como herramienta para salir de la temida “trampa de liquidez”.

·        De todas formas el mercado mantuvo vivas las ilusiones por el cambio de discurso de la Fed, que estaría dando señales de mayor agresividad con vistas a la próxima reunión.

·        En abril la Fed enunciaba “las condiciones del mercado laboral han mejorado”, mientras esta semana expresó que el “crecimiento en el empleo se ha desacelerado”. También hizo referencia a una desaceleración en el consumo privado, y a una menor inflación.

·        La cumbre del G-20, como todas estas cumbres, no aportó nada interesante.

·        Estas noticias obligaron a desinflar expectativas, ya que muchas compras estaban sustentadas en la esperanza de mayor expansión monetaria.

·        Como hemos marcado hasta el cansancio: este mercado es un adicto a la liquidez, y está pidiendo una nueva dosis.

·        En esta ocasión, la respuesta deberá venir desde Europa. Y en particular desde el Banco Central Europeo (BCE).

·        Nuestra expectativa sigue siendo que el tiempo se acaba, y que por ende algún anuncio es inminente. La situación es frágil.

·        Por esto es que seguimos recomendando evitar posiciones short sobre el mercado, ya que el riesgo es muy elevado.

·        En cuanto a las visiones alcistas, sólo deberán ser vistas como posiciones especulativas. Como marcamos el 4 Junio pasado, dando entrada exclusivamente para los más temerarios.

·        Mientras no aparezca esta liquidez, los commodities siguen débiles. Reiteramos, estos activos son especialmente interesantes de cambiar la coyuntura.

·        Ya marcamos entrada en oro y es de gran interés ir analizando entradas parciales en petróleo por debajo de u$s 80.

·        Para seguir: pedidos de seguros de desempleo en EEUU en 387k, recordemos que 400k es una barrera que determina el humor del mercado.

·        Por su lado las calificadoras de riesgo, siguen bajando notas. Aunque ya a nadie le importa lo que hagan estas desprestigiadas instituciones.

·        Emergentes siguen aplicando medidas expansivas para reactivar sus economías. Ahora las expectativas se ubican en India. Esperemos que estas medidas empiecen a mostrar efectos en la segunda mitad del año.

·        Ya es una costumbre en nuestros informes reiterar nuestra visión sobre Europa: Como se marca desde hace meses la llave para sostener el euro en funcionamiento la tiene el BCE. Garantía de depósitos, compra de deuda en problemas (o eurobonos), baja de tasas, y depreciación del euro. Sumado a esto los diferenciales inflacionarios deberían ayudar a corregir las divergencias en términos de competitividad.

Sin una señal en este sentido podemos esperar que se mantengan las corridas de depósitos. Y reiteramos, una salida de Grecia no tendrá un bajo costo, ni es mesurable, el factor desconfianza podría multiplicar las consecuencias a niveles impensados.


Por otro lado repetimos que una salida del euro no es tan simple. Implica un paquete de corralito, control de capitales, default de la deuda externa, y reconversión de la deuda interna. De esto nosotros ya sabemos bastante.

·        Sobre el euro también reiteramos: como anticipamos podían darse subas ante señales de que no desaparecerá en el corto plazo (ayudado por el diferencial de tasa). Pero la tendencia de largo plazo es clara, y subas pueden ser vistas como oportunidades para incrementar posiciones en contra del euro.

Fuente: www.FJGeconomia.com.ar