Los cientos de miles de millones de dinero barato que el Banco Central Europeo (BCE) prestó el miércoles a la banca con vistas a reactivar la financiación a familias y empresas se han tomado, de momento, un respiro en su supuesto trayecto al mercado del crédito. Según ha informado hoy el instituto emisor, las entidades depositaron ayer en las arcas de este organismo 776.941 millones de euros, lo que supone todo un récord de la era euro, coincidiendo con el primer día hábil tras la segunda subasta extraordinaria de liquidez, informa hoy el diario El País de España.
En la operación del miércoles, el BCE repartió 529.531 millones entre 800 de los 2.267 bancos europeos que tenían derecho a acudir a la subasta. Esta cifra supera los 489.000 millones de la primera subasta, realizada en diciembre, y que en aquella ocasión se distribuyeron entre 523 bancos. El aumento del número de entidades que han acudido a la barra libre, en cualquier caso, hace pensar a los analistas que, esta vez sí, la lluvia de dinero se notará en el crédito a las familias y empresas. Aunque habrá que esperar para confirmar esta posibilidad.
De hecho, del billón de euros que la autoridad monetaria ha puesto en circulación gracias a sus dos subastas de liquidez, más de tres cuartos del dinero se ha aparcado en las arcas del BCE. Mientras, el resto, ha ido a pagar vencimientos y al mercado de deuda, tal y como demuestra la mejora en los costes de financiación de países tan presionados por los inversores en los meses precedentes como Italia y España y la relajación de sus respectivas primas de riesgo, que en el caso de la española ayer llegó a tocar su mejor nivel en lo que va de año.
Para más información entrar aquí.
Los bancos de la UE depositan un récord de 776.941 M.
El miércoles, el Banco Central Europeo repartió 529.531 millones entre 800 de los 2.267 bancos europeos que tenían derecho a acudir a la subasta. Esta cifra supera los 489.000 millones de la primera subasta, realizada en diciembre. Ayer, los bancos en Europa depositaron 776.941 millones de euros, lo que supone todo un récord de la era euro. Los bancos se fortalecen pero no abren la canilla del crédito que necesita la alicaída economía del viejo continente.