Nuevo "look" para la estación de Perú y Gutiérrez

Con una inversión superior al $ 1 millón, la estación ubicada en un punto estratégico de la Ciudad puso en marcha un ambicioso plan de renovación y modernización de sus instalaciones. El proyecto incluye la incorporación de nuevos equipos de cargas, recambio de cañerías y tanques, además de obras complementarias para convertir a la estación en un centro multiservicio.

Una de las estaciones ícono del microcentro mendocino, con más de 20 años de presencia en el mercado local de combustibles, comenzó a modernizarse totalmente y en 30 días volverá a operar con normalidad. Con una inversión superior al $1 millón, la Esso de Perú y Gutiérrez  instalará nuevas islas de carga de combustibles líquidos, tanques de doble pared para evitar pérdidas, sensores de telemedición de stocks y realizará mejoras en el hipermercado.

"Nuestro principal espíritu ha sido siempre poner el foco en el servicio, la atención de nuestros clientes y la seguridad de las personas y el medio ambiente. Tal es así que en un momento de clara crisis para el sector, nosotros apostamos a reforzar estos aspectos para apuntalar nuestro negocio", explican Marcelo y Domingo Franchetti, propietarios de la estación.

Con este “lifting”, que se inició el 9 de enero pasado, la estación –que comenzó a operar en 1989- se convertirá en una de las bombas referenciales de la petrolera Esso, no sólo por la tecnología que se va a incorporar sino también porque quedará preparada para implementar la nueva imagen que tendrá la compañía tras haber sido comprada por el Grupo Bridas-Bulgheroni.

Mientras dure el plan de obras, la familia Franchetti decidió realizar un ciclo de capacitaciones que abarca a los empleados de la playa y al personal que atiende el minimarket. “El objetivo es convertirlos en guías turísticos para brindar a los visitantes toda la información sobre rutas, caminos y destinos que ofrece Mendoza”, apuntan los Franchetti.

Tras las reformas, la estación planea comercializar unos 400 metros cúbicos mensuales y convertirse en una de las principales en el despacho de combustibles en la provincia. "Queremos ser la nave insignia de Esso en la provincia”, señalan.

Sin embargo, hay varios atributos que la estación no modificará. El primero es el mantenimiento constante del producto. "En un año difícil, como fue 2011, pudimos ofrecer combustible con una relativa normalidad y pocas veces quebramos stock", apuntan los propietarios.

Otro de los aspectos que continuarán es la posibilidad de utilizar todos los medios de pago. "Siempre mantuvimos la posibilidad de que el cliente abone su compra con tarjeta de débito, crédito o en efectivo. Esta política la vamos a seguir conservando", destacó el ejecutivo.