China exporta menos y Japón se contrae

La economía japonesa se contrajo un 3,5% anual entre julio y septiembre, mientras que el crecimiento de las exportaciones de China bajó a una cuarta parte.

La economía de Japón se contrajo un 3,5 por ciento anualizado en el trimestre que va desde julio hasta septiembre, en el marco de las crecientes tensiones con China y de la ralentización de la economía global, informó hoy lunes el gobierno.

   Lo que representa la primera contracción en tres trimestres llevó al ministro de Economía Seiji Maehara a afirmar el mes pasado que la tercera mayor economía del mundo probablemente había entrado en recesión, informa la agencia DPA.de

   La economía de Japón, centrada en la exportación, lidia con un yen fuerte, la caída de ventas, la crisis de deuda en la eurozona y los conflictos con China, importante socio comercial, por disputas territoriales.

Por su parte, las exportaciones de China crecieron en noviembre un 2,9 por ciento interanual, cifra considerablemente por debajo de las previsiones, informó hoy lunes el gobierno local, mientras que las importaciones permanecieron estancadas.

   La principal causa del mal resultado es la baja demanda de las mercancías "Made in China" en los países europeos afectados por la crisis de deuda. El comercio con Europa, el principal socio comercial de China, cayó un 4,1 por ciento desde principios de año.

   La cifra resultó decepcionante porque en octubre las exportaciones habían aumentado un 11,6 por ciento y se esperaba para noviembre un nueve por ciento de incremento, informa la agencia de noticias DPA.de


   El comercio exterior subió de enero a noviembre un 5,8 por ciento, muy por debajo de la meta del diez por ciento fijada por el gobierno.

El mal resultado arroja dudas acerca de la recuperación china y sobre los últimos datos más positivos que se habían conocido, por ejemplo la producción industrial de noviembre, que aumentó un 10,1 por ciento respecto al mismo mes de 2011. También fueron buenas las cifras del comercio minorista.

La segunda mayor economía del mundo creció en el tercer trimestre solamente un 7,4 por ciento, el nivel más bajo en casi tres años. Se calcula por tanto que la expansión anual será del 7,5 por ciento, lo cual coincide con las previsiones del gobierno, pero en años anteriores las metas oficiales siempre habían sido superadas por la realidad en un uno o dos por ciento.

Para el año próximo, un "think tank" del gobierno de Pekín estima que habrá un crecimiento del 8,2 por ciento. La débil demanda global, los crecientes costes y un aumento del proteccionismo comercial son las principales causas de la caída de las exportaciones, según el gobierno.