El despido y la suspensión de personal se intensificaron en septiembre. La brusca desaceleración del ritmo de actividad fabril y comercial en los últimos meses comenzó a gravitar negativamente sobre los índices de empleo. Un estudio privado dio cuenta de que en el último mes se destruyeron 9.565 puestos y otros 3.471 vieron recortada la jornada.
"Los despidos se incrementaron muy pronunciadamente, en un contexto de menor actividad económica total y fuerte aumento de los costos domésticos", indica un nuevo relevamiento de la consultora Tendencias Económicas y Financieras, según informa hoy el portal de noticias Infobae.com
La medición, que surge de las denuncias sindicales que recibieron los principales diarios del país, determinó que en septiembre las desvinculaciones forzadas de personal se elevaron 165% en comparación con agosto y 18,8 veces respecto de un año atrás.
"Sobresalieron los despidos entre los empleados de comercio mayoristas y minoristas, de inmobiliarias, casas de cambio, frigoríficos, alimentos, trabajadores de hoteles, restaurantes y confiterías, rurales y de la actividad de la construcción", indica el reporte privado.
La mayoría de esas actividades fueron claramente afectadas por la intensificación del control de cambios y la pesificación de operaciones que eran habituales en moneda extranjera.
En el nonestre las cesantías se elevaron 623%, comprendiendo a unas 53.500 personas.
También incrementaron las suspensiones de personal, ante las dificultades para sostener el ritmo de actividad. Tendencias Económicas y Financieras detectó un aumento de siete veces respecto del bajísimo nivel de un año atrás. En los nueve meses, esa política de los empleadores afectó a casi 75.000 personas.
Fuente: Infobae.com