Se encendieron ayer varias luces amarillas en el tablero de los funcionarios del Gobierno nacional. Es que por primera vez la crisis financiera global que se desató la semana pasada tocó de lleno las principales correas de transmisión con la economía argentina: el precio de los granos y el real brasileño. Los primeros sufrieron caídas de hasta 3,9% mientras que el real se devaluó sólo durante la jornada de ayer 1,92%; la mayor depreciación en los últimos 15 meses, destaca hoy el diario El Cronsita.com
Estas fueron algunas de las consecuencias de la rebaja de calificación de deuda a los Estados Unidos definida el viernes último por Standard & Poor’s y los temores a una nueva recesión global. El panorama plantea un escenario más complicado para el superávit comercial en lo que resta del año, el único abastecedor de dólares que conserva la economía argentina y permite atenuar la sangría de divisas por la fuga de capitales, que podría intensificarse en las próximas semanas.
Los futuros de la soja perdieron 1,83% en Chicago tras reponerse a un inicio de rueda peor. Los de maíz cayeron 2,42% y los de trigo, 3,91%.
La soja cerró en U$S481,9 por tonelada, cada vez más lejos de los U$S500 que garantizan un superávit comercial de U$S10.000 millones a fin de año.
A ese panorama se sumó la mayor devaluación del real en 15 meses. De prolongarse la histeria de los inversores ante los temores de recesión en Europa y los Estados Unidos, la fuga de capitales de Brasil podría afectar la competitividad de la industria argentina, que sobrevive a la inflación en dólares por la apreciación del real.
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