A pesar de los esfuerzos internacionales para mantener los precios bajos, el petróleo ha retomado su trayectoria alcista.
Luego de una caída inicial, los futuros del crudo treparon por encima de los niveles imperantes antes de que la Agencia Internacional de Energía (AIE) anunciara a fines de junio un plan para inyectar en el mercado 60 millones de barriles de petróleo provenientes de sus reservas de emergencia. El petróleo cerró el viernes a U$S 96,20 por barril en Nueva York. El contrato a futuro del crudo acumula un alza de más de 6% desde su nivel más bajo, al que llegó luego de que se anunciara la intervención, destaca hoy en su edición el diario The Wall Street Journal.
El repunte en la cotización del petróleo Brent, la referencia del mercado europeo, ha sido más pronunciado. Los futuros del Brent han subido 13% desde los niveles más bajos. Solamente la semana pasada, se dispararon casi 6%.
Los inversionistas han pasado por alto el petróleo adicional en el mercado y se han centrado en las expectativas de que la implacable demanda de crudo, especialmente de consumidores como China, seguirá impulsando los precios. Varios bancos de Wall Street han revisado al alza sus pronósticos sobre los precios del petróleo, argumentando que la decisión de la AIE no aliviará las preocupaciones de largo plazo sobre el suministro. La mayor cotización del crudo deja en evidencia el escaso control de los gobiernos sobre los precios del petróleo y los mercados financieros en general.
Se trata de la tercera vez que la AIE coordina la liberación de las reservas estratégicas de sus países miembros. La decision fue interpretada por la mayoría de los analistas como una forma alternativa de "relajamiento cuantitativo", orientada a reducir el precio del petróleo y estimular la economía, aunque la institución domiciliada en París aseguró que la medida fue impulsada por la pérdida de la producción libia y un alza estacional en la demanda de las refinerías.
Los precios del petróleo se replegaron netamente en Nueva York, donde el optimismo fue socavado por datos de empleo decepcionantes en Estados Unidos, primer consumidor mundial de crudo.
Cotización en alza
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en agosto terminó en 96,20 dólares, en baja de 2,47 dólares en relación al jueves, informa el diario Ámbito Financiero.
Como siempre muy esperado, el informe mensual del gobierno estadounidense sobre empleo fue "absolutamente terrible", resumió Matt Smith, de Summit Energy.
Estados Unidos creó solamente 18.000 empleos en junio, cuando los analistas esperaban 80.000 contrataciones netas. La tasa de desempleo continúa subiendo desde abril, situándose en 9,2%, su nivel más alto desde inicios del año.
"El mercado reaccionó a los datos de empleo, realmente decepcionantes. La consecuencia fue una reducción de las expectativas de demanda de productos petroleros en Estados Unidos", observó Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.
"La demanda de gasolina sigue en descenso en cifras anualizadas. En vista de los datos de empleo, la recuperación del consumo debería ser aplazada para más tarde", agregó.
La decepción fue mayor luego de que las primeras estadísticas publicadas en la semana sobre el mes de junio sugerían una reactivación de la actividad, luego del pozo de aire registrado en mayo. El barril de WTI había recuperado casi 10 dólares en una semana, llegando a rozar los 100 dólares el jueves.
"Todo el mundo esperaba cifras mejores", comentó Rich Ilczyszyn, de la casa de corretajes Lind-Waldock.
"Es el shock que el mercado no quería tener. No es bueno para el crecimiento: es una cifra patética", agregó. "Si la bolsa cae, el crudo caerá a 90 dólares".
Fuente: Ámbito Financiero y The Wall Street Journal
Alerta por escalada internacional del petróleo
El petróleo cerró el viernes a U$S 96,20 por barril en Nueva York. El contrato a futuro del crudo acumula un alza de más de 6% desde su nivel más bajo alcanzado antes de la intervención. Los inversionistas han pasado por alto el petróleo adicional en el mercado y se han centrado en las expectativas de que la implacable demanda de crudo de países como China seguirá impulsando los precios.