El viento sopló fuerte en el grupo Pescarmona y no sólo por los molinos que generan la energía eólica, uno de sus focos de negocios. Es que con la aparición de China como un fuerte competidor en el negocio de los puentes grúas, Enrique Pescarmona decidió retirarse de ese segmento y apostar a las energías alternativas. Y así se convirtió aceleradamente en el líder de América Latina. Ya desarrolló un parque eólico en Vietnam, otro en la provincia de La Rioja, pero su verdadero objetivo es Brasil, donde contabiliza una planta industrial y 31 parques.
Por lo pronto, trasladó parte del centro de decisiones del grupo hacia el país vecino. Sus hijos Luis y Lucas, además de su máximo ejecutivo en Finanzas, Julio Dreizzen, empacaron y se mudaron a San Pablo.
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