El gobierno de Dilma Rouseff impuso un régimen de licencias no automáticas al ingreso de 12 modelos de vehículos fabricados en diversos países, una medida que afecta principalmente a la Argentina, México y Corea del Sur, los países que más le venden a Brasil.
Según aseguró el sitio de Internet del diario brasileño O Estado de Sao Paulo, en la frontera ya hay 67 camiones con autos y autopartes fabricados en la Argentina que no han podido ingresar a Brasil.
El ministro de Comercio e Industria brasileño, Fernando Pimentel negó que la medida sea una represalia comercial hacia la Argentina.
"Están usando el término equivocado. Represalia es una cosa complicada de hacer, por el momento estamos apenas monitoreando. Las medidas tomadas en las aduanas de Brasil fueron tomadas contra varios países", dijo Pimentel en declaraciones realizadas a la estatal Agencia Brasil.
La aplicación de licencias no automáticas por parte de Brasil a la industria automotriz de la Argentina, sucede luego de que Pimentel aseguró haberle enviado una carta a su par Débora Giorgi aduciendo demoras en el ingreso de productos brasileños a la Argentina y pidiéndole que las resuelvan antes del fin de semana.
Fuente: Inforegión.
Brasil trabó la entrada de autos argentinos
El gobierno de Brasil decidió implementar un régimen de licencias no automáticas al ingreso de 12 modelos de vehículos fabricados en diversos países. Según aseguran, la medida afecta principalmente a Argentina, México y Corea del Sur. Desde el gobierno de Rouseff negaron que esta resolución sea una "represalia" por las demoras en el ingreso de productos brasileños al país.