El Gobierno brasileño anunció hoy un alza del 30 % a los impuestos aplicados a los vehículos importados de afuera del Mercosur y a los procedentes de este bloque comercial que no cumplan una serie de requisitos.
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, explicó en una rueda de prensa que la medida engloba a automóviles, tractores, autobuses, camiones y vehículos comerciales ligeros y se aplicará hasta el 31 de diciembre de 2012.
Y la buena noticia para la Argentina es que los autos producidos en el Mercosur serán considerados como brasileños, por lo que el país no tiene de qué preocuparse. De hecho, la medida elimina competencia asiática para la industria argentina en Brasil.
Para evitar el alza tributaria, los productores radicados en un país del Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- tendrán que utilizar un mínimo del 65 % de piezas producidas en el bloque y cumplir otros requisitos.
Serán exentos los fabricantes locales que inviertan en innovación tecnológica y los que realicen la mayoría de sus procesos en suelo nacional, incluyendo aspectos como el estampado, la pintura o la fabricación de motores, transmisiones, embragues u otros componentes.
Los autos fabricados en la Argentina serán considerados como brasileños a la hora de pagar impuestos en el vecino país.
El ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior dio un plazo de 60 días para la habilitación de empresas que cumplan los requisitos y que serán excluidas del aumento tributario.
En la rueda de prensa, Mantega recordó que Brasil es el quinto mayor mercado mundial de automóviles y el séptimo productor, y dijo que el Gobierno "no va a permitir" que el país pierda posiciones como fabricante.
"Nuestro objetivo es el mantenimiento del empleo en Brasil, que es lo que garantiza la expansión de las inversiones", afirmó el máximo responsable de la política económica de Brasil.
Fuentes de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) aseguraron que tanto desde la asociación de terminales de Brasil (Anfavea) como desde el gobierno argentino se les trasmitió que la medida no afectará a las exportaciones de autos al mayor socio del Mercosur, que en los primeros ocho meses del año alcanzaron las 300.000 unidades.
La medida surge casi seis semanas después de que el Gobierno garantizara más de U$S25.000 millones en nuevo financiamiento y beneficios tributarios a las fábricas locales en problemas por el alza del real y la desaceleración económica en Brasil y el extranjero. El esperado plan, conocido como “Brasil Más Grande”, apunta a abordar los problemas que enfrentan las manufactureras. Otra de las medidas que el país había tomado para defender a la industria automotriz fueron las barreras no arancelarias “licencias no automáticas” sobre las importaciones, decisión que generó fuertes resquemores al interior del Mercosur.
Tras el aumento de impuestos, los automóviles de hasta 1.000 centímetros cúbicos de cilindrada pagarán un 37 % de Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI), en lugar del siete por ciento que se paga actualmente.
En los automóviles de entre 1.000 y 2.000 centímetros cúbicos, el IPI pasa a una horquilla de entre el 41 % y el 43 %, precisó Mantega.
Entre enero y agosto la importación de vehículos aumentó un 34 % con respecto al mismo período del año pasado, hasta las 530.998 unidades, según las estadísticas más recientes de la Asociación Brasileña de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea).
Fuente: EFE y El Cronista.com