La agencia de calificación financiera Moody's rebajó de "estable" a "negativa" la perspectiva de la nota soberana de Japón, fijada actualmente en Aa2, y estimó que al gobierno nipón le costará reducir el déficit presupuestario y contener el incremento de la deuda.
La agencia considera que las políticas económicas y presupuestarias "puede que no basten para cumplir el objetivo de reducción del déficit fijado por el Gobierno ni para contener el aumento inexorable de la deuda. La actual nota de Moody's a Japón es Aa2, la tercera mejor posible de un total de 19. La rebaja de su perspectiva significa que la agencia podría bajar la nota próximamente.
Las autoridades públicas de la tercera potencia económica mundial están endeudadas a un nivel del 200% de su producto interior bruto, la proporción más alta entre los países desarrollados. Moody's ha recalcado en un comunicado que "la crisis financiera mundial golpeó violentamente a la economía japonesa" e hizo más difíciles "los esfuerzos del Gobierno para lograr un excedente presupuestario, sin contar (los vencimientos a pagar por) la deuda, en 2020, su objetivo anunciado".
"A largo plazo, el Gobierno no contempla un crecimiento económico superior al 1 o 2%" anual, señaló la agencia, que destaca la necesidad de una reforma fiscal para yugular el déficit público.
El primer ministro de centro-izquierda Naoto Kan quiere poner en marcha una amplia reforma fiscal, que podría comprender un aumento de la imposición del consumo, hoy en día de sólo el 5%, para contener la colosal deuda del país. Pero "la división del Parlamento -donde la oposición conservadora controla la cámara alta- y lo retos políticos crecientes que afronta Kan amenazan con anular estos esfuerzos", advierte Moody's.
El primer ministro está ante un verdadero rompecabezas para conseguir la aprobación parlamentaria de su presupuesto y varias leyes vinculadas antes del 1 de abril, arranque del año presupuestario. Además de una oposición muy combativa, Kan tiene que lidiar con el descontento de los electos de su propio movimiento, el Partido Demócrata de Japón.
Moody's precisó que las autoridades niponas no corren peligro de enfrentarse a una crisis de la deuda "a corto o medio plazo", al contrario que varios países europeos endeudados. Un 95% de bonos del Tesoro están en manos de inversores japoneses, lo cual reduce el riesgo de bancarrota del Estado. "Pero la presión (sobre este endeudamiento) podría subir a largo plazo, y esto se debe tener en cuenta en la calificación", añadió la agencia.
A finales de enero, otra agencia de calificación financiera, Standard and Poor's, bajó la nota de la deuda de Japón a AA- (la cuarta mejor nota posible sobre un total de 22 según su propia escala), por las mismas razones.
Más medidas antidéficit
La calificación soberana de España afronta riesgos significativos a la baja y el país todavía necesita tomar medidas adicionales para asegurar el cumplimiento de los compromisos de déficit en 2012 y en 2013, dijo el martes Standard & Poor's.
S&P reafirmó su calificación "AA" con perspectiva negativa el pasado 1 de febrero.
Aunque la agencia calificadora aplaudió la aceleración de las reformas, también dijo que harían falta tomar medidas adicionales para cumplir con los ambiciosos objetivos de déficit.
"Todavía hay riesgos significativos a la baja a nuestro escenario actual. Estos están particularmente relacionados con la desviación de la proyección presupuestaria, y hay ciertos aspectos relacionados con el sector privado sobre el ritmo de desapalancamiento", dijo Marko Mrsnik, analista de riesgo soberano de S&P, en una entrevista con Reuters.
Otra preocupación para la calificación de España es su capacidad para financiarse en los mercados de capital, dijo.
"No podemos excluir nuevos sobresaltos en los mercados", agregó Mrsnik, en referencia a riesgos de nuevos choques externos y el retorno de los problemas de financiación.
S&P aplaudió el ritmo de las reformas acometidas por España, pero advirtió que cualquier marcha atrás podría afectar la calificación.
"Esta aceleración de las reformas está teniendo un impacto, en particular la reforma laboral. El impacto no es inminente pero se notará con el tiempo", aseguró.
Mrsnik dijo que la reforma laboral no había cambiado el mercado de trabajo de forma suficientemente radical e instó al Gobierno a reformar el proceso de negociación salarial.
España ha librado una dura batalla durante gran parte del año pasado intentando asegurar que podría cumplir sus objetivos de reducción de déficit al tiempo que intenta estimular la demanda de una debilitada economía.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo el lunes en una entrevista con Reuters que creía estar ganando esta difícil batalla.
El Gobierno ha imprimido mayor ritmo desde finales del año pasado a sus políticas de reforma, con medidas para flexibilizar el mercado laboral, elevar la edad de jubilación a los 67 años desde los 65 y acelerar la recapitalización de las cajas de ahorros.
La calificadora dijo que España cumplirá con holgura el objetivo para el déficit público en el 2011, pero necesitará medidas adicionales para satisfacer las exigencias de la UE a partir del año que viene.
El Gobierno español se ha fijado lo que autodenomina como objetivos "incondicionales" para reducir su déficit público desde alrededor del 9 por ciento en el 2010 hasta el 6 por ciento en el 2011, y al 3 por ciento en el 2013.
No obstante, según la agencia S&P el Ejecutivo español sólo cumpliría con los objetivos del 2010 y 2011 debido a que el Gobierno mantiene una perspectiva económica más favorable.
"Necesitarán tomar medidas adicionales para cumplir objetivos en 2012 y en 2013", agregó Mrsnik.
El analista dijo que estas medidas podrían venir o bien por el lado de los ingresos o de los gastos en las cuentas del Gobierno, aunque subrayó que era decisión del Ejecutivo qué vía tomar.
Mrsnik también pidió un mejor control del gasto regional, que daría mayor confianza en los objetivos presupuestarios del Ejecutivo.
Fuente: Ambito.com