Quien compró un 0km en 2010 ganó plata

Según datos de la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (Acara), hay modelos de autos que en un solo año aumentaron hasta $50.000 su precio final de venta. Por eso, quienes aceleraron su decisión de compra para sacarle venta al aumento en los precios, ganaron en la Argentina.

El aumento generalizado de precios es, en algunos casos, mucho más profundo que en otros ya que a la presión inflacionaria se le suma un boom de la demanda.

Ese fue el caso del aumento de los precios de los bienes durables, ya que la clase media y alta encontró en la compra de automóviles nuevos y casas un refugió frente a la depreciación de la capacidad de compra del peso.

En el caso de los automóviles 0 km, este interés por acelerar la decisión de compra se tradujo en ventas y fabricación récord (662.591 patentamientos y 724.023 unidades fabricadas), pero también en un importante aumento en el precio de los modelos durante el último año.

Un simple relevamiento demuestra que la presión sobre los precios se observa en todos los segmentos de la industria, pero en la gama más alta, el alza es mayor, de hasta más $20.000.

Según datos de la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (Acara), el modelo Vectra 2.4 16v. GLS tenía un precio de lista en el 2010 de $ 74.000, pero hoy, no se consigue en las concesionarias Chevrolet por menos de $89.100.

Otro modelo que compite en el segmento es el Mondeo, de la otra norteamericana que fabrica en el país, Ford. En el caso del modelo Ghia 2.3, el año pasado su valor era de $128.000 y este año ya lo arrancó con un aumento de $ 55.500, ya que el precio de lista según la entidad que agrupa a todos los concesionarios es de $183.500.

En el mercado justifican los nuevos precios por el aumento de la demanda, el alza en el costo de fabricación y la presión tributaria.

Pero el principal punto para esta alza en ese segmento se debe a la relación peso-dólar. La devaluación controlada hace que las marcas aumenten el precio en busca de achicar la diferencia.

Las marcas estadounidense no son las únicas que ajustaron al alza sus precios. La italiana Fiat tiene en el modelo Línea uno de sus automóviles más exclusivos. Para el formato 1.9 N 16v. Essence MT (132cv), el precio pasó de $ 75.000 durante 2010 a los $ 89.600 antes de que finalice el primer trimestre.

Otra europea que también modificó sus precios fue Volkswagen, y un ejemplo de ello es el Bora. El modelo 1.8 T Highline MT pasó de $ 82.000 a un poco más de $ 100.000 para 2011.

Lo mismo sucedió con todas las marcas francesas. Por ejemplo, el Megane II de Renault 1.6 Confort subió su precio un poco más de $ 18.000, ya que hoy el precio de lista según Acara es de $85.200.

Otro modelo galo, como el C4 2.0i SX 16v. de Citroën cotizó durante el 2010 $74.000, pero con el año nuevo la tarifa alcanzó las tres cifras, y ya tiene un precio de $100.400.

Por último, la otra gala, Peugeot siguió la tendencia de su socia (junto a Citroën conforman el grupo PSA Peugeot–Citroën) y aumentó el precio alrededor de los $20.000. Un ejemplo de ello es el 307 1.6 N XS 110cv que pasó de tener un costo de $68.000 a casi $88.000.

Por el lado de las marcas orientales también se observaron ajustes de precios. El Corolla de Toyota que costaba $ 77.000 durante 2010 hoy cotiza $ 87.100. Y el sedan Civic pasó de $ 89.100 a $107.300.

Por el lado de los autos denominados chicos, donde se encuentran los modelos Uno y Palio de Fiat; el Gol de Volkswagen; el Ka y el Fiesta de Ford, el Corsa de Chevrolet; y el Clio de Renault, entre otros, subieron hasta $ 10.000 durante el último año.

Fuente: Cronista.com