Arrancó el 2011 y las empresas ya saben que éste será un año extremadamente difícil en materia salarial. Los gremios ganaron mucho poder y el piso de reclamos difícilmente baje del 25% y no habrá techo en las negociaciones.
Para peor, a la hora de acordar, varios líderes gremiales utilizan como referente ya no la suba general de precios que estiman las consultoras sino que, directamente, miran el alza en los alimentos, que ha venido escalando unos 10 puntos por encima del índice promedio. "La inflación del supermercado", tal como suelen denominarla.
En Mendoza, la canasta alimentaria cerró el 2010 en el 38,1%, frente a un índice general que subió el 28,2%, según datos de la UNCuyo.
Y esto hace que se amplíe la brecha entre lo que perciben los trabajadores amparados bajo algún paraguas gremial y los empleados fuera de convenio, que se encuentran cada vez más "disgustados".
La suba en alimentos presiona sobre los salarios.
Este malestar, en 2011, se hará sentir con más fuerza que nunca en el seno de las compañías.
Sucede que, en los últimos dos años, sus remuneraciones recibidas han sido entre 7 y 10 puntos menores a las acordadas por los trabajadores sindicalizados. Y ya sienten que están algo más de 20 puntos "rezagados”.
Esta enorme diferencia dio lugar a que, en las líneas intermedias (supervisor / encargado / jefe) los de abajo ganen más que los de arriba.
Como si fuese poco, a esto se suma la bronca de los empleados administrativos, que ven -sin poder torcer la realidad- que ganan la mitad de lo que perciben los trabajadores de algunos rubros (como los camioneros, telefónicos, metalúrgicos, portuarios, aceiteros o petroleros, por citar algunos ejemplos, cuyos salarios ya superan los $8.000).
Las empresas se confiesan
Frente a este escenario conflictivo, los presupuestos que elaboran las empresas permiten anticipar algunas premisas de lo que viene:
- Primer incremento salarial en marzo, segundo ajuste en septiembre.
- Monto acumulado de los dos aumentos: entre 20% y 25%, según la rama de actividad.
Esa es la previsión que manejan sobre el personal no sindicalizado para el recién inaugurado 2011.
Los datos fueron recabados por los principales consultores de management y recursos humanos consultados por iprofesional.com en una nota publicada hoy.
Por lo pronto, dos factores parecen marcar la diferencia respecto de lo ocurrido en 2010. El primero tiene que ver con una mayor dosis de realismo a la hora de hacer los números.
Hace un año, los presupuestos habían arrancado con previsiones de aumentos anuales en torno del 15% para el personal fuera de convenio. Sin embargo, a medida que fueron pasando los meses y ante el calor de lo acordado en paritarias, esa cifra debió ser revisada al alza, al punto que terminó cerca del 20%.
"Las empresas han sido mucho más realistas al momento de elaborar sus presupuestos de incrementos salariales", afirma Julio Sánchez, ejecutivo de la consultora Towers Watson.