Con Timerman se consolida el cristinismo

La llegada de Héctor Timerman al gabinete marca una consolidación de los “cristinos” balanceado con el denominado kirchnerismo puro. La sorpresiva renuncia de Taiana marca la consolidación de un estilo de gobierno más confrontativo.

La Llegada de Héctor Timerman al gabinete de Cristina Kirchner marca una consolidación de los “cristinos”, cada vez más presentes en el elenco gubernamental que se va balanceando con el denominado kirchnerismo puro. La sorpresiva renuncia de Taiana, tanto que hasta para el propio ex Presidente se confundió en un fuerte abrazó el martes último cuando se encontró con su ex canciller, marca también la consolidación de un estilo de gobierno más confrontativo.

Taiana se fue cansado de soportar distintos cuestionamientos públicos y privados de parte de la presidenta, “y nunca un reconocimiento”. Estuvo a punto de renunciar el año pasado, tras la cumbre de Presidentes del Mercosur, donde la Presidenta públicamente le endilgó la responsabilidad de su llegada tarde al plenario de presidentes. Taiana nada dijo, se guardó la bronca tras su cara de póker, y cuando llegó a Buenos Aires estuvo a punto de elevar la renuncia. Sólo el consejo de algunos íntimos lo hicieron desistir de la posibilidad.

Taiana fue el encargado de armarle a Cristina Kirchner, en sus épocas de candidata, la agenda internacional y siempre se mostró cercano a ella y al ex presidente. Venía de concretarle una visita de importancia internacional, como será la que la Presidenta hará a China el próximo mes de julio, de propiciar la reunión del Comité de descolonización de la ONU, que este jueves volverá a pedir por la soberanía en nuestras Islas Malvinas, y había sido el encargado, junto a la Presidenta, de hilvanar el apoyo de los países de la región para la designación de Kirchner en la Unasur.

Leer más sobre esta información.