Personaje del día: Héctor Timerman

Tiene dos “papas calientes” en las manos: Malvinas y AMIA. La resolución de ambas cuestiones pondrá a prueba su capacidad como canciller. Por qué Cristina lo mira de cerca. Dilemas y encrucijadas.

Foto: NA
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Héctor Timerman es un canciller atípico. La principal característica de su cargo, la diplomacia, es algo de lo que claramente carece.

A pesar de ello, Cristina ha puesto en sus manos la resolución de dos tópicos fundamentales para la Argentina: Malvinas y AMIA. No es casual: en ambas situaciones se juega el prestigio de la propia Presidenta en un año electoral que promete ser tan o más peleado que el 2009.

¿Podrá Timerman capear esos temporales que lo acechan? ¿Llegará a buen puerto al menos en uno de los dos temas? Por lo que se ha visto hasta ahora, todo parece tender al fracaso futuro.

En torno a Malvinas, los desencuentros abundan más que los acuerdos. Respecto al atentado a la AMIA, el pacto que se ha refrendado con Irán es aparentemente lesivo para la Argentina. Si así no fuera, hay que decirlo, se hubiera dado a conocer públicamente.

Como se ve, la encrucijada que espera en el mediano plazo a Timerman será feroz. Todos miran al canciller, pero particularmente una mirada lo tiene inquieto: la de la mismísima Cristina Kirchner.