Las trabas a las importaciones dispuestas por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner provocaron un efecto positivo, a pesar de que muchos las cuestionaron por provocar del lado brasilero la misma reacción con los productos argentinos.
Según publica el sitio iProfesional.com, muchas firmas brasileras decidieron radicarse en la Argentina debido a que un contenedor puede llegar a tardar más de 270 días para ingresar al país.
Eso es lo que sucedió con un amplio abanico de compañías brasileñas, en su mayoría grandes, que al encontrarse durante el último año y medio con fuertes dificultades cada vez que intentaban exportar hacia la Argentina, redefinieron su estrategia para que su marca no pierda posiciones.
Desde que estalló la crisis internacional, allá por el tercer trimestre de 2008, el Ministerio de Industria, junto con la Aduana, desplegaron una gran maquinaria de medidas restrictivas para sostener el empleo y los niveles de producción a toda costa.
Según la cartera que dirige la ministra Débora Giorgi, desde aquél entonces, el Gobierno logró salvar más de medio millón de puestos de trabajo. El costo de estas medidas las pagó principalmente Brasil, el mayor socio comercial, que debió sufrir trabas de todo tipo en casi 800 productos que exporta a la Argentina.
Esta medida "proteccionista" implicó que las importaciones brasileras a la Argentina cayeran un 33% en 2009 por lo que muchas firmas de capitales brasileros o multinacionales radicadas en el país de Luiz Inácio Lula Da Silva decidieron incrementar los niveles de inversión y producción en la Argentina con el objetivo de que su marca no desaparezca del mercado.
Mauricio Claverí, economista de Abeceb.com, destacó a iProfesional.com que “el Gobierno está buscando un equilibrio entre la producción nacional y los niveles de importación, básicamente en los llamados sectores sensibles”, es decir, rubros como calzado, textil, electrodomésticos grandes y pequeños y autopartes, entre otros.
Por su parte, Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Internacional y experto en el mercado brasileño, coincidió en que “está claro que para todas las empresas de estos sectores tener un pie en la Argentina es importante. Y las restricciones, que son un fenómeno que llegaron para quedarse, evidentemente empujaron muchísimo estas decisiones de inversión”.
En la misma línea, Pablo Rojo, director de Río Bravo Inversiones, afirmó que “hay varias causas que llevan a que los brasileños inviertan en la Argentina. Primero influye que el activo local es mucho más barato, después hay variables que juegan a favor, como las restricciones que los impulsan a hacer negocios en el país para no perder mercado”.
Marcas de calzados como Penalty, Olympikus, Havaianas e Ipanema, que antes eran sólo exportadoras en su Brasil natal, expandieron fuerte su producción en la Argentina.
Por proteccionismo Argentina atrae inversiones
La barreras a la importación impuestas por Cristina Fernández de Kirchner para estimular la producción local y sostener el empleo llevó a que muchas firmas del vecino país se instalarán en la Argentina para no perder el mercado ganado.