¿Por qué se mandaron tantos autos a "boxes"?

Causó sorpresa que varias terminales automotrices del mundo llamasen a revisión a gran cantidad de sus unidades, ya en el mercado, por problemas mecánicos. El fenómeno, según el análisis de los expertos.

odo comenzó con un accidente ocurrido en noviembre en los Estados Unidos, cuando los ocupantes de un Toyota murieron al chocar a más de 200 Km/h. por una falla en el acelerador, que quedó atascado con la alfombra del lado del conductor.

A partir de entonces, comenzó una carrera de denuncias que puso en serios aprietos a la japonesa y arrastró consigo a otras compañías, que prefirieron anticiparse a las consecuencias que pueden llegar, tras la detección de fallas en algunos de sus modelos. Se trata de Honda, Volkswagen e Isuzu.
También Ford, hace pocos meses,  tuvo que llamar a revisión en los EE.UU. a 4,5 millones de vehículos en lo que vino a ser la octava medida de este tipo relacionada con un interruptor del control de velocidad que puede causar incendios. Tiempo atrás también debió proceder a la inspección de vehículos en México y en Brasil.

En el caso de Toyota, ya se estiman pérdidas superiores a los u$s2.000 millones por el retiro de casi 10 millones de vehículos y avizoran un complejo embate legal que deberá enfrentar la firma.

En efecto, la Administración de Seguridad en el Tráfico de Carreteras (NHTSA, por su sigla en inglés) reveló que investigará denuncias presentadas por la muerte de 34 personas en accidentes, presuntamente causados por aceleraciones repentinas en sus modelos en Estados Unidos, desde el año 2000.

El escenario es aún más complejo si se tiene en cuenta en cuenta que el conflicto se desató después de un año crítico producto de la crisis global, que provocara un derrumbe en ventas en muchos mercados líderes y diera lugar a fusiones - obligadas para poder sobrevivir -y a la desaparición de empresas que no lograron encontrar la salida.

Cientos de miles de vehiculos llamados a revisión, pérdidas millonarias y graves daños a la imágen institucional de la firma son algunas de las consencuencias derivadas de fallas mecánicas y electrónicas que se diseminaron por el mundo y que diera lugar al "llamado a boxes de las compañías".

Efecto escala y globalización
Los expertos coinciden en que no es la primera vez que debe realizarse un recall en la industria e, históricamente, las grandes marcas se han topado con estos conflictos. El tema es que pocas veces se dio en tamaña cantidad y, además, quien quedó esta vez en el foco de la tormenta es la número uno del mundo.

“La realidad es que siempre se realizaron recalls de autos. Hace aproximadamente 40 años se vendía una camioneta que tenía el tanque de nafta lateral y ante un impacto de costado, volaba en pedazos. El tema se encuentra hoy en el tapete debido a que se trata de una marca que suele ser un ejemplo en cuanto a métodos de fabricación y controles de calidad”, explicó el diseñador especializado en la industria automotriz, José Luis Denari.

En el mismo sentido opinó el periodista especializado y conductor de "A todo motor", Rubén Daray: “Hace muchos años que pasa y no hay forma de que no suceda. Los niveles de producción de cualquier automotriz en Japón, Corea o EE.UU. son de 5.000 a 6.000 autos por día. Cualquier mínimo error, como puede ser el recorte de una alfombra con 3 milímetros de más, hace que se desparramen por todo el mundo esa cantidad de vehículos con fallas en tan solo 24 horas”, explicó el periodista.

La posibilidad de que el error se multiplique puede ser aún más alta. “En caso de que el mismo proveedor venda a Alemania, Francia u otros mercados, hace que el número de vehículos afectados se eleve a 20.000 en cuestión de minutos”, agregó.

De esta manera, los especialistas coinciden en que por más avanzadas que estén las automotrices y sus aplicaciones tecnológicas, puede ocurrir un mínimo error que de lugar a fallas de funcionamiento o diseño.

Otros casos
Además de Toyota, marcas como Honda, Volkswagen e Isuzu debieron admitir públicamente que algunos de sus modelos están atravesando inconvenientes mecánicos o electrónicos.

“No es casualidad que tantas marcas lo hagan de manera conjunta. Es muy probable que siempre hayan existido problemas, pero ahora al hacerse público el caso de Toyota, otras se vieron obligadas a reconocer la misma situación”, explicó Marcos Ferrario, analista de Abeceb.com.

Para Daray, también hay otra cuestión más "sutil" para considerar. “Si se analiza que General Motors pertenece al Gobierno de Barack Obama, mientras que una japonesa es líder en ventas en ese país, es claro que si le encuentran algún defecto, saldrá a la luz”, comentó el periodista especializado.

Por otro lado, admitió que la prensa está jugando un rol importante en este caso. “Es clave que todos los clientes se enteren de las fallas y pueda hacerse prevención, pero seguro no es grato que un japonés sea número uno en casa”, agregó.

Fallas detectadas
Los problemas admitidos por cada compañía son de diferente índole y gravedad.

Según Denari, en el caso de Toyota tiene que ver con algunos vehículos donde, por el mal diseño de las alfombras delanteras, cuando se acelera, el pedal queda trabado. Así, el riesgo de un impacto es grande.

“Esta situación ocurre sistemáticamente con todos los autos que no traen los topes para trabar alfombras. Pero nuevamente, el tema es que le pasó a Toyota...”, agregó Denari.

Un aspecto relevante, que ayuda a explicar este fenómeno de inspecciones masivas a nivel mundial, es que creció de manera significativa la proporción de componentes tecnológicos o electrónicos en la estructura final.

Esto los hace más susceptibles a ser llamados a revisión. El contenido tecnológico es mayor y los autos pasaron a ser "computadoras con ruedas". “¿Quien nunca tuvo que resetear su computadora por que se tildó?”, comentó Denari.

En el caso de Honda, lo que se detectó es un problema con los alza cristales que, al perder un líquido, pueden provocar un cortocircuito e incendio.

Incluye al modelo Fit comercializado en la Argentina desde octubre de 2008 y cuyos números de chasis comiencen con los dígitos 93HGD1 y 93HGD3.

“El derrame de una gran cantidad de líquido en el sistema de alza cristales podría comprometer el funcionamiento del interruptor principal y eventualmente ocasionar un cortocircuito que, en caso extremo, genera un riesgo de incendio”, explicaron en Honda Argentina.

Volkswagen, por su parte, atraviesa una situación diferente. La falla estaría en los rulemanes del Gol y Voyage, y probablemente, quien tenga el auto con problemas, ya lo habría advertido por los ruidos.

Se trata de un total de 3.000 unidades importadas desde Brasil que “podrían tener fallas”, aunque hasta el momento no hubo ninguna reconocida.

Isuzu, por su parte, salió a comunicar defectos en alguno de sus vehículos pesados, que estarían afectando a unas 4.000 unidades.

Comunicación
Aunque en un primer momento Toyota se vio sorprendida por la cantidad de casos que se multiplicaban en el mundo, reaccionó rápidamente con fuertes campañas de comunicación que apuntan a que salga lo mejor parada posible de todo este conflcito.

Para ello lanzó un spot institucional en EE.UU, y pidió perdón a sus clientes a través de videos en cada filial afectada de la empresa, como es el caso de España.

Fuente IProfesional.