Legisladores estadounidenses interrogaron hoy duramente a la CEO de la automotriz General Motors (GM) Mary Barra por el fallo en el interruptor de encendido de los automóviles que causó una serie de accidentes mortales.
Barra se mostró vacilante en varias ocasiones, respondió de manera evasiva y apuntó a investigaciones internas, mientras los miembros del comité de la Cámara de Representantes le lanzaban una pregunta tras otra.
Al comenzar su discurso, manifestó estar "profundamente afectada". El lunes por la noche se había reunido con familiares de las víctimas de la serie de accidentes.
Además, dio a conocer que el reconocido abogado Kenneth Feinberg se encargará de las indemnizaciones para las víctimas y sus familiares. Fernberg se ocupó en el pasado de las indemnizaciones tras el accidente petrolero en el Golfo de México en 2010 y tras el atentado contra una maratón en Boston el año pasado.
El interruptor estaba colocado de forma muy floja, de modo de que durante el viaje se pasaba solo a la posición de apagado y dejaban de funcionar la dirección asistida, los frenos y el airbag.
Barra, en el cargo desde enero pasado, no pudo explicar por qué llevó años descubrir el origen de la serie de fallos que dejó al menos 13 muertos. La ejecutiva sostuvo que solamente la investigación en curso demostrará por qué se aclaró tanto más tarde y se refirió una y otra vez al abogado contratado por GM Anton Valukas, que en el pasado investigó la quiebra de Lehman Brothers. "Yo misma quiero las respuestas a las preguntas que me están haciendo", dijo.
"No podemos volver el tiempo atrás", afirmó Barra, quien añadió que apenas se detectó el error, fueron llamados a talleres 2,6 millones de vehículos. Explicó que, además, a partir del fallo, GM se fijó nuevos estándares. También el nuevo jefe de seguridad de la empresa, Jeff Boyer -un antiguo gerente de GM con más de 40 años de experiencia en la empresa- se ocupará de que en el futuro no se registren errores de este tipo.
Frente a decenas de reporteros, cámaras fotográficas que no paraban de disparar y numerosos familiares de los fallecidos, que exhibieron imágenes de sus parientes, Barra se mostró visiblemente tensa.
El representante Henry Waxman se mostró comprensivo y dijo que Barra intentaba ordenar el desorden dejado por sus antecesores. Otros miembros de la comisión fueron más duros. La representante Jan Schakowsky afirmó estar "sorprendida" con la creación del nuevo puesto de jefe de seguridad. También provocó desconcierto la afirmación de la CEO de que hasta ahora ningún empleado había perdido el trabajo por la serie de accidentes. Barra también dijo que aún no se había reunido con los ingenieros correspondientes del proveedor Delphi, que fabricó las cerraduras originales.
El lunes la automotriz llamó a revisión otros 1,3 millones de vehículos en el país norteamericano por un fallo con la dirección asistida. Las marcas afectadas son Chevrolet, Pontiac y Saturn de los años 2004 a 2010. Con ello, la cifra total de vehículos retirados por diversos problemas asciende a 6,3 millones.
Los costos por el llamado a taller de los vehículos ascienden a unos 750 millones de dólares, según estimaciones de la automotriz. Esto tendrá un efecto negativo sobre las ganancias del primer trimestre del ejercicio fiscal.