El ministro de Agricultura, Julián DOmínguez, admitió hoy que "hay un problema cierto con el trigo", y lo atribuyó a que la última cosecha fue "la peor de todos los tiempos a causa de la sequía, lo que genera que no esté en el nivel de comercialización que los productores quieren".
"Etamos poniendo todo el empeño para resolver los problemas que tengan solución y estén a nuestro alcance, sin olvidar que estamos en una situación de emergencia nacional por la escasísima producción de trigo y tratando de garantizar el abastecimiento del mercado interno", señaló Domínguez a radio Provincia.
Según publica el diario Cronista, DOmínguez sostuvo que se compraron 2,5 millones de toneladas de trigo adicionales a las molinerías como se había pedido y se comercializó “el 47% del total de 7,5 millones de toneladas de trigo, pero hay algo que no satisface el reclamo de los productores”, señaló.
Cuestionó por ello la protesta que lleva adelante el sector agropecuario, impulsada por la Federación Agraria Argentina, al asegurar que desde el Gobierno hay ‘"diálogo" con los ruralistas.
Según el funcionario, desde el Estado se hace todo el esfuerzo para facilitarles las operaciones a los productos, y enumeró en ese sentido ‘la línea de créditos, la devolución de las retenciones, la sugerencia de nombre que tiene urgencia para agilizar su comercialización y todos los instrumentos que sean necesarios”.
El Gobierno admite el problema con el trigo
El ministro de Agricultura salió hoy a reconocer que existe un "problema cierto con el trigo". Julián Domínguez se lo atribuyó a la peor cosecha de todos los tiempos". Por otra parte, el funcionario cuestionó la protesta que la Federación Agraria realizó hoy en Chabás.