Un verdadero papelón se produjo dentro del oficialismo sobre informaciones cruzadas respecto al embargo de cuentas que el Banco Central posee en la Reserva Federal Estadounidense.
Es que ayer por la tarde el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, había afirmado que el juez federal neoyorquino Thomas Griesa, que había dispuesto el embargo retrotrajo la medida.
Pero luego se supo que se trató de un error de interpretación de Lorenzino y que Griesa solo se limitó a dar a los holdouts y el Central 48 horas de plazo para que intenten acordar un mecanismo que permite volver operativa la cuenta embargada en la Fed, aún cuando no hubiese una sentencia de fondo sobre el dinero embargado. De hecho, la exhortación de Griesa fue a partir de una propuesta de los abogados de la autoridad monetaria argentina.
El funcionario confundió las noticias, o al menos las mezcló: la ampliación del embargo informada por El Cronista tiene que ver con otra resolución de Griesa, tomada también el 12 de enero pero difundida el miércoles, por la que dispuso también que los bancos que operan en Estados Unidos se abstengan de transferir cualquier propiedad o depósito perteneciente al Estado nacional o a cualquier empresa u organismo público.
Lorenzino, sin embargo, insistió en que "lo que hizo (el magistrado neoyorquino) fue dar de baja la medida por unos días hasta que las partes lleguen a un acuerdo respecto a cómo implementarla, lo mismo que sucedió en el año 2005 con otro embargo a las cuentas del Banco Central", apuntó.
Pero el Central también lo desmintió: fuentes citadas por DyN dijeron que "la cuenta sigue congelada y va a seguir congelada hasta que se cumpla el plazo de 48 horas que el juez (Thomas Griesa) concedió a las partes para acerca argumentos".
Las mismas fuente indicaron que "hoy no se han producido novedades en la causa pero somos optimistas en cuanto a que se pueda llegar a una resolución favorable, esto es, el descongelamiento de la cuenta".
"En virtud del embargo, el BCRA no usó esa cuenta y se manejó a través de la cuenta que posee la entidad en el Banco Internacional de Ajustes de Basilea", remarcaron.
Contradictoriamente, Lorenzino reconoció en sus declaraciones a la prensa de esta mañana que ahora la situación está "pendiente de un acuerdo entre las partes sobre cómo hacer operativa la medida, ya que el embargo original sobre las cuentas del Banco Central implicaba la imposibilidad de movilizar dinero del Banco Central a través de las cuentas existentes en Nueva York".
En cuanto a la reapertura del canje, remarcó que "sigue su marcha y es un proceso que no tiene ninguna relación con las demandas contra Argentina en general".
"El canje está previsto y se hará de tal manera que no sea afectado por ninguna medida impulsada por los fondos buitres", explicó.
De hecho, "el juez Griesa hizo una manifestación concreta de que no iba a perjudicar en nada el proceso del canje, sino que lo tomaba como una solución para aquellos bonistas que no ingresaron en la instancia del 2005".
"El canje no será interferido y para nosotros todos los acreedores tienen los mismos derechos, por lo tanto ahora van a tener una nueva oportunidad", concluyó el secretario de Finanzas.
No se levantó el embargo a cuentas del Central
A pesar de qu el secretario de Finanzas había anunciado que el juez estadounidense Thomas Griesa había levantado la medida impuesta, luego tuvo que reconocer su error de interpretación y aclarar que los fondos continúna congelados.