Mercados con tendencia bajista

El escenario en donde se desenvuelve la política Argentina es una batalla entre el gobierno por un lado, mientras que los medios, el campo y la iglesia están por el otro. Los medios han cometido el pecado de decir la verdad, el campo lucha por menos impuestos y la iglesia denuncia la pobreza. Estas tres verdades son tomadas como un pecado por el gobierno nacional que enfrenta a los tres sectores, y busca sancionar leyes que exasperen dicha contienda.

Estas rencillas políticas afectan el escenario económico. Lejos quedaron los días en donde la suba de la soja, el superávit de balanza comercial, el incremento de las reservas en dólares empujaban la reactivación económica, el superávit fiscal y las elecciones ganadas.

En la actualidad el clima político entorpece el escenario económico. Los ingresos del Estado descienden a pasos agigantados. La recaudación del mes de agosto fue un 4% más elevada que la de un año atrás, sin embargo medida en dólares muestra una baja del 7,6% anual. El acumulado de los últimos 12 meses de recaudación crece el 17,6% anual en pesos, mientras que en dólares cae el 18,1% anual. Claramente la recaudación se estanca y habrá que buscar otras alternativas para financiar el gasto.

Como no hay crédito, se deberá recurrir a una mayor presión tributaria o bien emisión espuria de moneda. Esto trae consecuencias negativas para el gobierno federal, toda emisión sin respaldo traerá a futuro inflación y devaluación. Las consecuencias son más graves en las provincias, que no cuentan con reservas ni crédito, por ende el caminos es aumentar la presión tributaria. Si los aumentos no dan resultados, la emisión de monedas secundarias será la única herramienta para economías regionales que están en clara recesión económica.

En materia fiscal los problemas se potencian, en los primeros 7 meses del año 2008 el superávit fiscal era de 18.121 millones de dólares, y el año terminó en 15.781 millones de pesos. Esto denota que los últimos meses del año 2008 fueron deficitarios. En el año 2009, los primeros siete meses del ejercicio el resultado fiscal fueron deficitarios en 139,6 millones de pesos. Con esta tendencia vamos a un déficit fiscal de 20.000 millones de pesos, con lo cual creemos que el gobierno cada vez más deberá recurrir a la emisión monetaria como base de financiamiento.

La recaudación y el gasto público han tomado caminos separados, mientras el primero baja, el segundo sube y no hay crédito genuino para financiarlo. En este contexto todos los caminos conducen a la devaluación del signo monetario.

Para aventar fantasmas, el gobierno habla de la posibilidad de una cuerdo con el FMI que esta lejos, pero muy lejos de llegar, dado que Argentina no contempla la posibilidad de levantar embargos en el exterior, y menos aún reformular el INDEC truchando las estadísticas.

Estados Unidos más complicado
La economía americana vio una vez más incrementar el desempleo, esto le pone los pelos de punta a Ben Bernanke y se abren dos caminos a futuro: El primero es el que pregona Paul Krugman, en donde nuevos estímulos a la economía implicarían, no sólo emitir dinero, sino incrementar el endeudamiento del gobierno americano, que en la actualidad se ubica en torno de los 7.700 millones de dólares, equivalentes al 55% del PBI.

De seguir este ritmo, Estados Unidos podría pasar a un nivel de endeudamiento del 90% para el año 2011, lo que podría hacer revisar a la baja su calificación. Mientras Krugman busca más planes de estimulo para reactivar la economía, olvida que esta inyección de dinero en algún momento se trasladará a precios e iremos aun escenario inflacionario, y como consecuencia de ello una suba en los tipos de interés. El segundo lo alienta Nouriel Roubini, quien dice que la Reserva Federal debería trabajar el año próximo en ir retirando el dinero excedente que derramo en el mercado para atemperar la crisis.

Las medidas deberían apuntar a subir los tipos de interés, no inyectar nuevos planes de estímulos y dejar que la economía se acomode a la nueva realidad de mercado. Será un ajuste duro de cara al año 2010, pero en el 2011 el escenario sería muy positivo. El gobierno llegaría a un nivel de endeudamiento que no se ubicaría por encima del 75% del PBI.

En uno u otro caso, el mundo asistiría a una suba de la tasa de interés de largo plazo que cambiaria la tasa de descuento de los negocios e impulsaría a la baja el precio de los activos.

Conclusión: En Argentina la baja de la recaudación y suba del gasto público nos aseguran a futuro un escenario de déficit crónico que sólo se puede financiar vía emisión de dinero y devaluación del signo monetario. Tipo de cambio futuro reptando al ritmo de la inflación, con perspectivas de suba superiores al 15% en los próximos 12 meses. En el mundo la incertidumbre de lo que hará en materia económica Estados Unidos es muy grande. Es casi segura una suba de tasas, en un escenario donde la mayoría de los países apuestan a mayor actividad con más déficit. Lamentablemente la magia no es posible en materia económica, con lo cual en algún momento los mercados arbitrarán a la baja.

Recomendación: A nivel mundial seguir comprando oro, más ahora que esta subiendo. A nivel local el dólar está muy barato. Acciones abstener por ahora, pero quien compre sabe que lo hace a precios razonables, pero puede pasar mucho tiempo hasta que suban.