Los argentinos han comenzado a dudar del avance concreto de la actividad en la economía Argentina, de este modo desarman posiciones en pesos para pasarse a dólares. Según datos oficiales la fuga de capitales ascendería a los 25.000 millones de dólares en el último año y medio. La cotización del dólar pasó de 3,00 a 3,85 en los últimos 12 meses. Los plazos fijos en dicho período quedaron estancados, y en el mercado circula igual cantidad de pesos que un año atrás. Como es una crisis con plata, hay precios que no son flexibles a la baja y eso hace prolongar la crisis.
En los últimos días hemos visto escenas de la vida económica argentina que presagian problemas a corto plazo. Las casas de cambio comienzan a mostrar colas en sus puertas y el tipo de cambio aceleraba la suba. Este era un signo más de la desconfianza de los agentes económicos respecto de lo que podía suceder con las elecciones legislativas.
El Estado ha hecho su parte para que en él desconfíen. El año 2009 traerá la palabra déficit a las cuentas públicas nacionales. Los ingresos serán inferiores a los egresos, y se tendrán que financiar 20.000 millones de pesos de cara a los próximos seis meses que quedan por delante.
La recaudación no baja, pero tampoco sube, se mantiene con un crecimiento vegetativo del 10% anual, a pesar de que este año el gobierno recibe los ingresos de seguridad social que antes iban a las AFJP. El gasto no para de crecer en un escenario recesivo, lo cual es positivo, pero si no se tiene financiación estamos en un problema.
El gobierno tiene un cuello de botella con el financiamiento internacional, entre los años 2003 y 2008 no se aprovecho la coyuntura para normalizar los pagos con el Club de Paris y cerrar los acuerdos con los bonistas que no aceptaron el canje de la deuda. El gobierno se durmió en estos temas y no tiene financiamiento, la última vez que le prestaron dinero al Estado fue un año atrás el gobierno de Venezuela, y lo hizo a una tasa del 15% anual. Si hoy le tuvieran que prestar al país lo harían a una tasa del 30% anual, una tasa impagable. Brasil paga a 10 años no más del 6% anual, esta es la diferencia entre pagar y no pagar.
En lo que resta del año vence deuda publica por un total de 5.500 millones de dólares. A esta altura de la nota usted pensará, que le hace una raya más al tigre, pero sería cuanto menos prudente seguir pagando para no acrecentar el problema.
Con estas dificultades el sector privado tendrá que trazar un escenario recesivo y sin crédito para la segunda mitad del año. Esto hará que más tarde que temprano los precios de los activos arbitren a la baja. En los últimos 12 meses la devaluación fue del 30% y los precios en dólares no bajaron un ápice. Con tanta inflexibilidad por delante, difícilmente salgamos rápido de la recesión.
Que pasa con las materias primas
El mundo se ha vuelto extremadamente desconfiado, China tiene reservas por 2 billones de dólares y debate con el grupo de países del BRIC que moneda utilizar a futuro. El BRIC lo componen Brasil, Rusia, India y China, entre los 4 tienen el 40% de las reservas del mundo. Hay versiones que indican que cada día que pasa desconfían más de la política americana y su constante déficit fiscal que llegaría al 15% del PBI para el año 2009, y ascendería al 10% del PBI para el año 2010. Con sus reservas estarían tomando posición en materias primas. Por eso el petróleo sube y se mantiene en torno de los 70 dólares el barril, la soja por encima de los 400 dólares y el oro en torno de los 900 dólares la onza troy. Si China desearía transformar el 5% de su liquidez en oro, compraría todo lo que se comercializa del metal en un año, este es el poder que tiene el gigante asiático para mover los precios en los mercados mundiales.
Claramente el mundo va a un escenario en donde, como mínimo, las materias primas no van a bajar, a lo sumo mantendrán su precio actual o buscarán mayores precios en el mejor escenario. En este contexto muchos analistas indican que vamos directo a una nueva burbuja, y creo que el razonamiento es el correcto. Como los problemas económicos financieros pretenden maquillarse antes que resolverse, la burbuja de las materias primas asoma en el horizonte inmediato.
¿Qué hacemos con el dólar?
El dólar en nuestro país cotiza a 3,85, podríamos decir que hasta 4,00 es un buen precio para comprar, pasada dicha marca luce poco apropiado. En la actualidad el real cotiza a 2,00 cuando en plena crisis costaba 2,50. La soja cotiza en 440 dólares la tonelada cuando en su peor momento en marzo pasado lo hacia en 300 dólares la tonelada. No hay motivo para pensar que el dólar debería seguir devaluándose por encima de 4,00 pesos. Sin embargo hay algo que no manejamos, es la percepción de inseguridad de los agentes económicos, que siguen comprando dólares para protegerse de lo que viene. En algún momento tamaña compra de dólares hará que desaparezcan una enorme cantidad de pesos de la economía y se profundizara la recesión económica. Los mismo que compraron dólares tendrán que vender para poder sortear baches financieros, por ello consideramos que 4,00 es un precio limite para comprar, superada dicha marca, deberíamos estar atentos para aprovechar la baja de precios en activos, más que en seguir acopiando dólares.