Los carteles de las principales casas de cambio muestran el oro como alternativa de inversión. Se pueden comprar barritas para guardar en cajas de seguridad; hacer un plazo fijo en un conocido banco de la city; comprar bonos con respaldo de lingotes de oro en sus bóvedas o lo más sofisticado comprar futuros de oro en Chicago, cuyo valor es igual que el físico, pero con mayor volumen y menos costos de transacción.
El oro cotizaba en la década del 90 en torno a los U$S 300 la onza troy, hoy cotiza en U$S 960 y su valor máximo fue de U$S 1.056 hace apenas unos meses atrás.
¿Por qué hoy resulta tan demandado el oro? Muy sencillo, los países desarrollados están mostrando recetas para salir de la crisis que no son sostenibles en el tiempo. Es imposible tener presupuestos deficitarios, mantener la tasa de interés de sus bancos centrales en el 0% y endeudarse a niveles exorbitantes como lo hicieron en los últimos meses.
Esta semana una importante calificadora de inversión amenazó con bajarle la calificación al Reino Unido, con lo cual los inversores se preguntaron casi al unísono ¿Podrá ocurrir esto con Estados Unidos? La respuesta es no, por ahora. Estados Unidos tiene un stock de deuda emitida que asciende a U$S 6.000 millones de millones, cuando su PBI asciende a U$S 14.000 millones de millones. Esto implica que no llega a un endeudamiento superior al 45% del PBI.
Sin embargo, si Estados Unidos sigue anunciando planes de estímulo a la economía, muy pronto duplicará su deuda y la podría llevar a niveles del 80% del PBI, en ese caso también la deuda americana bajaría de calificación.
El mercado, descontando que esto podría ocurrir, se desprendió de dólares y bonos de tesorería americanos. El dólar se devaluó contra el resto de las monedas del mundo y la tasa de retorno del bono americano a 10 años se ubica en el 3,45% anual. A este ritmo la tasa de este bono podría trepar por encima del 5% anual, algo que impactaría muy negativamente sobre el resto de la economía.
Si la tasa de interés sube y el dólar se devalúa ¿Quién podrá defendernos?
En este caso no creo que el chapulín colorado tenga la respuesta, pero si nos diría que habría que buscar un instrumento que nos proteja de los vaivenes de la moneda americana, más la inflación mundial. En principio habría que atesorar cosas, o materias primas que nos permitan protegernos de las adversidades de la economía mundial.
En este escenario el oro comienza a relucir como resguardo de valor en tiempo de crisis, en donde las monedas son sospechadas, los bonos se deprecian, la tasa sube y las empresas difícilmente puedan mostrar fuertes utilidades.
¿Como impacta esto en Argentina?
Al mundo le esta sucediendo lo que le paso a Argentina siempre, se esta quedando sin crédito y las instituciones no dan el marco adecuado de credibilidad para que los inversores inviertan.
En este contexto el mercado de materias primas se pone al rojo vivo. No solo sube el oro, sino también todas las materias primas del mundo. El petróleo ya está en U$S 60 el barril, la soja U$S 428 la tonelada y siguen las subas en todos los productos.
Nuestro país se ve nuevamente favorecido por la suba de la soja, sin embargo la amplia sequía y los perfiles de suelo poco húmedos le ponen un techo a la ganancia futura que podría tener el hombre de campo. Ni hablar, el pie encima que le pone el gobierno al productor, complicándole la vida con regulaciones, retenciones y trabas al negocio granario.
La bolsa argentina mostró una gran mejora por condiciones no naturales, como el ingreso de dinero de la indemnización de Chávez al grupo Techint y la compra de bonos por parte del Estado. Como esto no se puede mantener en el tiempo, en algún momento el mercado arbitrará a la baja.
El dólar sigue pedido en Capital Federal y se busca mantener en los valores actuales hasta las elecciones, generándose un efecto resorte para después del 28 de junio. A $3,78 el dólar sigue siendo un buen refugio en esta crisis.
Conclusión:
Argentina esta bendecida por la suba del precio de la soja, pero complicada por el clima. El dólar en nuestro país se seguirá devaluando porque el Estado esta mostrando cuentas deficitarias. En el mundo el dólar se devalúa por las malas políticas aplicadas para salir de la recesión. La inversión más rentable y conservadora a pasado a ser el oro en los últimos meses, y todavía tiene margen para seguir creciendo. La onza esta U$S 960 y no sería extraño que pase a valer a futuro U$S 1.200. No es una ganancia despreciable para una inversión conservadora y que nos protege de Kirchner y del mercado, ya que la podemos guardar en casa, en caja de seguridad o en el exterior.