El gobierno del presidente estadounidense Barack Obama prepara una solicitud de insolvencia para la automotriz Chrysler que podría ser presentada ante los tribunales la semana entrante, según comunica hoy "The New York Times" en su versión online citando fuentes cercanas a la operación.
Obama había dado un ultimátum al fabricante de automóviles hasta fines de abril para presentar un plan de saneamiento definitivo. Para entonces se esperaba que Chrysler concretara la alianza con el grupo italiano Fiat, ya que el gobierno estadounidense consideraba que la empresa norteamericana no podría sobrevivir por su cuenta.
Según la publicación de hoy, la alianza será completada a través del proceso de insolvencia. De todas formas, aún están pendientes las disputas entre los acreedores y la automotriz.
Chrysler debe a bancos y otras instituciones de crédito unos 7.000 millones de dólares (5.400 millones de euros). Según las versiones de los medios, el Tesoro estadounidense ofrece a dichos acreedores una transferencia del 22 por ciento en efectivo y el resto en forma de una participación del cinco por ciento en Chrysler.
Pese a que la propuesta mejora lo ofrecido hasta ahora, las posiciones de las partes distan todavía en miles de millones de dólares. Los acreedores exigen un pago en efectivo del 65 por ciento, ó 4.500 millones de dólares, más un 40 por ciento en Chrysler.
En lo que al sindicato del automóvil UAW respecta, "The New York Times" señaló hoy que el Tesoro logró llegar a un acuerdo por las deudas pendientes, de unos 10.600 millones de dólares por el seguro de enfermedad de sus pensionistas.
EE. UU. prepara la insolvencia de Chrysler
Obama había dado un ultimátum al fabricante de automóviles hasta fines de abril para presentar un plan de saneamiento definitivo. Para entonces se esperaba que Chrysler concretara la alianza con el grupo italiano Fiat, ya que el gobierno estadounidense consideraba que la empresa norteamericana no podría sobrevivir por su cuenta.