Algunas automotrices reconocen indicios de una recuperación en el mercado estadounidense, a pesar de que las ventas volvieron a caer en marzo entre un 20 y un 45 por ciento en comparación con el mismo período del año anterior.
Aun General Motors (GM), fuertemente afectada por la crisis, percibió hacia fin de mes una recuperación de la demanda. Sin embargo, GM llevó la peor parte en la caída de las ventas, que se derrumbaron un 45 por ciento en marzo respecto del mismo período en el año anterior, hasta las 156.380 unidades.
Estos resultados dan cuenta de la dramática caída en el sector automotor estadounidense. En marzo de 2007 GM había vendido 365.000 vehículos en su país de origen. Dos años atrás, antes del drástico aumento en el precio del petróleo debido al huracán "Katrina", habían sido 426.000 unidades.
GM depende de la ayuda económica del gobierno estadounidense y aceptó a inicios de la semana un último plazo de 60 días para presentar un plan de saneamiento factible. De momento circulan especulaciones en torno a la opción de un proceso de insolvencia como posible vía para un saneamiento de la empresa. El vicepresidente de la automotriz, Mark LaNeve, anunció un nuevo plan de financiación para estimular la compra.
Para Chrsyler el volumen de ventas cayó el 39 por ciento a 101.001 unidades, aunque la automotriz sostiene que es un buen pronóstico que las ventas hayan superado la marca de los 100.000 vehículos vendidos, lo que sucede por primera vez desde septiembre de 2008. El gobierno estadounidense hace depender las consiguientes ayudas financieras para Chrysler de su asociación con la automotriz Fiat.
En tanto, las ventas de Ford en Estados Unidos se desplomaron en marzo el 41 por ciento respecto al mismo período del año anterior, con 131.500 vehículos de las marcas Ford, Lincoln y Mercury, así como de su filial sueca Volvo, anunció la automotriz.
Las ventas de los vehículos todoterreno cayeron en dos tercios en el primer trimestre. Su competidor Toyota registró en Estados Unidos una caída de las ventas en un 37 por ciento a 133.000 unidades.
Por su parte, las automotrices alemanas contabilizaron en comparación retrocesos menores en la facturación obtenida en el mercado estadounidense, aunque su participación es menor.
Volkswagen registró una caída en las ventas en marzo de casi un 20 por ciento en comparación con el mismo período del año anterior, hasta las 15.720 unidades. El modelo Passat-Coupé CC vendió 2.300 unidades, lo que se consideró un éxito, mientras que las ventas del modelo más importante en Estados Unidos, el Jetta, cayeron el 14 por ciento, con 7.400 vehículos.
En el caso de Daimler las ventas en el renglón de automóviles Mercedes Benz cayeron el 23 por ciento con 17.350 unidades.
La automotriz alemana BMW vendió 21.125 automóviles en Estados Unidos en marzo, un 23 por ciento menos que en el mismo período el año anterior. Como ya sucedió en meses anteriores el retroceso en las ventas del MINI fue menor que en los vehículos de la marca principal.
El jefe para Estados Unidos de BMW, Jim O'Donnell, ve las primeras señales de una mejoría. De acuerdo con el ejecutivo, en el segmento premium la empresa fue líder en marzo y en el trimestre en general.
Entre tanto, las ventas de la automotriz Porsche en Estados Unidos cayeron en comparación con marzo de 2007 el 27 por ciento con 1.921 unidades.
Esperanzas que vuelven al mercado automotor de EEUU
Algunas automotrices reconocen indicios de una recuperación en el mercado estadounidense, a pesar de que las ventas volvieron a caer en marzo desde un 20 en comparación con el mismo mes del año anterior. GM llevó la peor parte en la caída de las ventas, que se derrumbaron un 45 por ciento en marzo.