Ecuador mantiene en pie proyectos con Argentina

El gobierno de Rafael Correa confirmó hoy la ejecución de dos megaproyectos energéticos en los que están involucrados Argentina y también Venezuela, pese a las dificultades para su financiamiento a raíz de la crisis económica mundial. Las obras siguen su marcha, señalaron desde Ecuador.

Argentina prevé financiar un 30% de la construcción del complejo Coca-Codo Sinclair. Foto: NA
Argentina prevé financiar un 30% de la construcción del complejo Coca-Codo Sinclair. Foto: NA

Las obras siguen su marcha pese a "que estamos en una tarea un poco difícil que es la de conseguir que todos estos megaproyectos tengan su financiamiento", dijo el ministro de sectores estratégicos de dicho país, Galo Borja.
  
Una de esas iniciativas prevé la construcción de la mayor hidroeléctrica del país, con capacidad para generar 1.500 megavatios y valorada en unos 2.000 millones de dólares.
  
Argentina se sumó como socio en 2007 y prevé financiar un 30% de la construcción del complejo Coca-Codo Sinclair. A comienzos de semana la obra fue adjudicada a dos empresas chinas.
  
"Desde hace dos o tres meses (el presidente Rafael Correa) ordenó que los concursos, las licitaciones incluyan también financiamiento de las obras", indicó Borja.
  
Asimismo, confirmó la construcción de la que se espera sea la principal  refinería sobre el Pacífico y en la que participa Venezuela con el 50% de la inversión.
  
Con un costo que ya bordea los 10.000 millones de dólares, la planta será construida en la provincia de Manabí por una empresa mixta conformada por las estatales petroleras PDVSA de Venezuela y Petroecuador (que tendrá un 51% de participación).
  
El complejo, que se espera esté listo en 2013, refinará unos 300.000 barriles diarios de crudo y le ahorrará a Ecuador unos 3.000 millones anuales en la importación de derivados, según Quito.
  
"La refinería de Manabí está avanzando conforme el cronograma de trabajo", recalcó el ministro.
  
Ecuador, que por ahora ha descartado entrar en recesión, soporta los efectos de la crisis global, como la brusca caída de sus ingresos petroleros y de las remesas.