La oferta del canje será lanzada recién en 2010

El canje de deuda para los holdouts se oficializará en enero de 2010, luego de que el Gobierno cumpla con todos los requisitos que impongan los países europeos donde hay bonistas. La oferta no podrá ser mejor a la realizada en la operatoria de 2005.

Amado Boudou, ministro de Economía. Foto: NA
Amado Boudou, ministro de Economía. Foto: NA

El canje de deuda para los bonistas que quedaron afuera de la operatoria de 2005 será lanzada recién en enero próximo, debido a una serie de pasos burocráticos que el Estado argentino deberá cumplir.

Según publica el sitio iProfesional.com, el prospecto europeo que el país debe presentar en Luxemburgo para abrir de manera formal la renegociación de los u$s20.000 millones en títulos impagos hace que la oferta no pueda estar lista antes de esa fecha.

En tanto, por estos días el Ministerio de Economía avanzará con las presentaciones ante las comisiones de valores de países en los que hay registrados tenedores de bonos argentinos en default, como la SEC estadounidense y los organismos de Japón, Italia y Alemania, entre otros

Según la Task–Force Argentina, que agrupa a los tenedores de deuda impaga radicados en Italia, en ese país hay unos 180.000 pequeños inversores que poseen títulos por u$s6.000 millones, algo así como el 30% de la deuda en default. La organización indicó que no impedirá que sus miembros “tomen ventaja” de la propuesta que hará el país, consigna el diario El Cronista en su edición de hoy.

Un vocero de la comisión de valores italiana dijo que ese ente regulador se limitará a constatar la traducción de la oferta y su encuadramiento formal dentro de los parámetros legales, en un período de dos semanas tras la aprobación en Luxemburgo.

La oferta no puede ser mejor a la quita del 65% efectuada a quienes suscribieron el canje de 2005 y por eso, el país podría proponer cambiar los bonos impagos por títulos Discount y cupones PBI, más otro bono adicional por los intereses caídos.

La oferta final rondaría los u$s45 o u$s50 y sería más benévola para los minoristas, con un plazo menor en los bonos por servicios impagos. Además, no deberán suscribir el nuevo título que sí adquirirán los institucionales, por unos u$s1.000 millones.

Los bancos que organizan la operación (Barclays, Citigroup y Deutsche) descuentan una aceptación superior al 75%. Sólo el tramo institucional aportaría u$s14.000 millones de los u$s20.000 millones que entran en la negociación.