Rescate sin precedentes para el Citigroup

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El gobierno de Estados Unidos le tiró una soga al Citigroup prácticamente en el último minuto. Luego de una vertiginosa caída de su cotización en la bolsa, el otrora mayor grupo financiero del mundo se encontraba en caída libre.

El fin de semana, la Secretaría del Tesoro, el Banco Central y la cúpula del banco negociaron casi durante 24 horas y le tendieron a tiempo un paraguas de rescate sin precedentes de más de 300.000 millones de dólares antes de que comenzara a operar la bolsa esta semana.

Durante la reunión de crisis en la central de Citigroup, en la emblemática avenida neoyorkina de Park Avenue, todos los interesados estuvieron de acuerdo: el gigante bancario es "too big to fail" - demasiado grande para caer. Los cimbronazos en los mercados financieros globales serían enormes.

"No me atrevería a imaginarme las consecuencias del colapso del Citi", señaló el lunes el presidente de la Federación de Bancos Alemanes, Klaus Peter Müller, aliviado tras conocer la noticia. "Eso sería como la caída de Lehman Brothers multipilicado por diez", agregó.

La quiebra del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers a mitad de septiembre flotaba constantemente como un fantasma sobre los esfuerzos que se hacían para rescatar al Citigroup.

Por entonces, también hubo frenéticas negociaciones durante el fin de semana. Pero cuando no encontraron un comprador, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, dejó que la tradicional casa de inversión con raíces alemanas quebrara, con consecuencias drásticas a nivel mundial aun para bancos alemanes (de otros países) y para pequeños inversores.

El gobierno federal alemán debió, como muchos otros países europeos, colocar su propio paraguas de rescate y otorgar garantías.

Desde el punto de vista de los analistas, al momento en que quebró Lehman Brothers, Paulson quiso poner de ejemplo el caso y disparó un nuevo climax en la crisis financiera.

Con el Citigroup no se atrevieron a realizar un nuevo experimento. Así, el gobierno estadounidense tiene previsto inyectar al vapuleado banco 20.000 millones de dólares, que serán extraídos del paquete de rescate por 700.000 dólares aprobado por las autoridades del país. La entidad financiera ya había recibido otros 25.000 millones de dólares de ese fondo.

Desde comienzos de año, la cotización de la acción del Citi se desplomó más de un 80 por ciento. Tras conocerse hoy las garantías estatales, la primera reacción de la bolsa hizo subir su cotización.

Para Paulson y para el futuro presidente de EEUU, Barack Obama, como así también para los expertos, los problemas no están resueltos porque podrían venir otros bancos a reclamar ayuda estatal.

Y los especuladores vieron nuevamente el cielo: según el presidente del Citigroup, Vikram Pandit, ellos golpearon la cotización de la acción para tirarla abajo y arrinconar al grupo financiero.

Lo mismo hicieron con Lehman Brothers y otros íconos bancarios ya caídos. Como consecuencia, muchos expertos del sector se preguntan: Quién es la próxima victima de los especuladores?

Desde el punto de vista de los analitas, el rescate del Citigroup no es una cosa acordada. El juramento de lealtad por parte del Estado le dio al banco un poco de aire para respirar, pero todavía está amenazado por nuevas pérdidas por un total de 20.000 millones de dólares de los últimos cuatro trimestres.

Fuera de los dos billones de dólares de pérdidas, en el pesado balance reposan sosprechosos títulos de valor por casi la mitad de ese monto, advirtió el diario "The Wall Street Journal". Muchos se basan en títulos de crédito incobrables, que se convirtieron en el problema central de la crisis financiera.

Pandit, que es presidente del Citugroup desde hace un año, permanece, de momento, a la cabeza de una obra en cosntrucción que, de acuerdo a los expertos, corre el riesgo de derrumbe. Desde entonces, el ejecutivo de 51 años, recortó alrededor de 75.000 empleos para quedarse con 300.000 puestos de trabajo a nivel mundial y vendió partes del grupo que no consideraba parte central del negocio.

El otrora exitoso modelo de los mercados financieros a nivel mundial es cada vez más controvertido entre los inversores.

Esta vez, el gobierno de EEUU le dio a Pandit un período de gracia. En contraposición a otros presidentes de instituciones financieras que fueron salvadas por el Estado, el deberá permanecer en el cargo. La jornada laboral de Pandit deberá adaptarse al eslogan publicitario de su empresa: "Citi never sleeps" - "El Citi nunca duerme".