La economía alemana se encuentra al borde de la recesión, advirtieron hoy los principales institutos de investigación económica del país, al difundir en Berlín sus pronósticos para 2009.
El crecimiento del PIB alemán será mucho más bajo de lo calculado hasta ahora y en vez de un incremento de un 1,4 por ciento, ahora los cálculos de los ocho institutos que elaboraron el informe dan como máximo un 0,2 por ciento.
Sin embargo, la situación podrá ser incluso peor. En caso de que la actual crisis financiera internacional repercuta de lleno en la economía productiva, hasta podría registrarse una contracción de un 0,8 por ciento de la primera economía europea.
"El riesgo de que se concrete esta evolución negativa se ha incrementado en las últimas semanas", confirman los expertos, que para el 2008 mantienen sus cálculos de crecimiento de un 1,8 por ciento.
El plan de emergencia acordado el lunes por el gobierno en Berlín para paliar los efectos de la crisis de los bancos del país, con un volumen de casi 500.000 millones de euros, tendrá efectos positivos de estabilización, aunque los posibles efectos para la coyuntura económica se podrían dar apenas en el segundo semestre del 2009, sostuvieron los científicos.
A pesar del plan de emergencia, que deberá ser aprobado por el Parlamento en Berlín hasta el viernes, la situación "sigue siendo invariablemente seria", advirtió hoy la canciller Angela Merkel, que hoy explicó el plan a los presidentes de las 30 empresas más importantes del país.
Los malos presagios coyunturales coincidieron hoy con otro índice negativo. El tradicional barómetro del Centro Europeo de Investigaciones Económicas ZEW, que mide las expectativas del sector financiero en la coyuntura económica del país, se desplomó en septiembre en 21,9 puntos y se ubica en un negativo de menos 63,0 puntos, muy por debajo de su media histórica de 28,0 puntos.
El empeoramiento de las expectativas afectará sobre todo al sector del comercio exterior y el consumo interno, dice el ZEW y coinciden con los otros institutos.
El problema para la mayor economía europea, indican, es que el debilitamiento de la coyuntura mundial, en su conjunto, afectará de sobremanera el comercio exterior, donde Alemania sigue siendo líder en las exportaciones.
En consecuencia, también se terminará el auge laboral. "A fines del año que viene, habrá 350.000 personas más sin trabajo que a principios del ejercicio", coinciden los expertos de los institutos más importantes del país.
La inflación, en cambio, caerá de un promedio del 2,8 por ciento este año a un 2,3 por ciento en 2009, sobre todo porque a partir de una caída de la demanda, producto del debilitamiento coyuntural, se abaratarán los costos energéticos.
El gobierno alemán dará a conocer el jueves sus propios pronósticos para la economía nacional en 2009.
Alemania, al borde de la recesión
El crecimiento del PIB alemán será mucho más bajo de lo calculado hasta ahora y en vez de un incremento de un 1,4 por ciento, ahora los cálculos de los ocho institutos que elaboraron el informe dan como máximo un 0,2 por ciento.