El uno x uno del agónico triunfo Tombino

Así como lo señaló Diego Dabove, ante el Pincha era un partido donde había que estar ordenado y meter. El Expreso alcanzó ese objetivo.

Foto: Club Godoy Cruz
Foto: Club Godoy Cruz

El Tomba logró meter un triunfazo en el debut de la Superliga. Fue uno de esos triunfos inesperados y sacados de una galera. Es que el partido era claramente a favor de Estudiantes, luego el empate era inobjetable pero en el final en un parpadeo fue de Godoy Cruz. Cosas del fútbol.

Sin dudas que el triunfo es lo más positivo que se puede sacar del partido y hasta podría eclipsar el análisis del partido en sí. Si se habla de funcionamiento, el Tomba no logró exponer su idea en todo su esplendor. La temprana expulsión de Andrada conspiró contra el juego del local y a partir de ahí Godoy Cruz debió replantearse el partido.

Allí apareció la entrega, la garra y la concentración para no sufrir un gol en contra que podría haber sido devastador. Estudiantes tibiamente se fue adueñando del partido, de la pelota y de las situaciones de riesgo. Cabe reconocer que el Pincha contó con al menos 5 oportunidades para abrir el marcador, pero que fueron extintas por Ramírez o por la mala puntería. Y cuando el empate estaba decretado, el liderazgo de Diego Viera le permitió al Tomba adelantarse en el campo, ganar un corner, recibir un penal y ganarlo en la última. Increíble.

El triunfo terminó siendo muy festejado por todo el pueblo Tombino y muy valorizado por el equipo. Es que con un pretemporada sin buenos resultados deportivos, con una dolorosa eliminación en Copa Argentina y con la salida de destacados jugadores, la prueba del debut era inmensa. Pero el Tomba con entrega logró superarla y arrancar el torneo con una sonrisa y con un alivio que permitirá trabajar en la semana con mayor tranquilidad. A continuación el uno por uno de Godoy Cruz:

Roberto Ramírez (8): Vital para sostener al equipo. Tuvo tres intervenciones claves, dos en el primer tiempo y una en el complemento que dejaron con vida a Godoy Cruz.

Luciando Abecasis (6): Jugó un correcto partido donde no se proyectó prácticamente por la inferioridad numérica. Bien en defensa.

Diego Viera (8): Un cacique. No solamente estuvo firme en el mano a mano sino que también lideró al equipo en el minuto final. Sacó a sus compañeros del fondo con voz de mando, generó la jugada del corner, provocó el error de Albertengo y definió el penal que le dio el triunfo a su equipo. Enorme.

Tomás Cardona (6): Algunos altibajos sobre todo cuando ingresaron Albertengo y Pavone. Sacó una en la línea y en general hizo un buen partido.

Fabrizio Angileri (7): Se bancó muy bien su zona. Se animó a atacar en algunas ocasiones y tuvo que trabajar muchísimo porque Estudiantes en el complemento volcó su juego hacia la derecha donde estaba el Turco.

Ángel González (5): No logró imponer su velocidad e intensidad contra la última línea de Estudiantes. También debió retroceder y aportar en defensa.

Juan Andrada (2): Error garrafal del volante central. Fue amonestado dos veces en menos de un minuto y dejó a su equipo con uno menos con 75 minutos por jugar.

Jalil Elías (6): El volante sintió la ausencia de Andrada porque se vio más atado a la faz defensiva que al ataque, que es donde puede marcar diferencias. Sin embargo cumplió con la necesidad del equipo.

Ivan Ramírez (5): Algo intermitente aunque exhibió algunos chispazos de buena técnica y de criterio para jugar el balón.

Leandro Lencinas (6): El pibe no estuvo muy activo, pero logró sobresalir en un par de acciones y envíos largos. Desempeño correcto teniendo en cuenta el contexto de partido.

Santiago García (6): Sin dudas que el más perjudicado por la expulsión de Andrada fue el Morro. Estuvo muy sólo adelante pero cuando pudo aguantó bien, consumió minutos y hasta generó infracciones del rival.

Fabián Henríquez (5): Entró para solidificar el mediocampo cuando el Tomba empezaba a caer en lo físico.

Diego Sosa (5): Se sumó y trató de sumar en defensa y ser punzante por el costado.

Gabriel Ávalos (-): Reemplazó a un agotado Morro García.