El español David Ferrer alcanzó hoy la tercera ronda del torneo de tenis de Wimbledon tras apenas 18 minutos en pista, los que tardó el belga Steve Darcis en retirarse por una lesión.
Darcis pidió la atención médica por un aparente problema en la espalda y decidió abandonar cuando perdía por 3-0 en la cancha 17 del All England.
"Una victoria así nunca es lo mismo. Estoy feliz por pasar a tercera ronda, pero no por él", indicó Ferrer. "Llegar a tercera ronda ayuda a tener confianza para seguir, para seguir intentándolo una vez más".
El veterano español aseguró que entrenará ahora con su técnico, Paco Fogués, aunque no a un ritmo alto. A su edad, 35 años, no quiere excesivos desgastes.
"Cuantas menos horas tengas en el cuerpo mejor. Tengo que estar en modo ahorro de energía", indicó Ferrer. "Con la edad tienes más experiencia y te dosificas más, evolucionas como tenista".
Ex número tres del mundo, Ferrer tuvo una primera mitad de temporada con más derrotas que victorias y navega ahora lejos de los primeros puestos del ranking, concretamente en el 39.
El español de 35 años, sin embargo, derrotó en la primera ronda de Wimbledon al francés Richard Gasquet, doble semifinalista del torneo, y el sábado intentará arribar a sus primeros octavos de final de Grand Slam desde Roland Garros 2016. Ferrer llegó dos veces a los cuartos de final en el césped londinense, en 2012 y 2013.
Su próximo rival saldrá del duelo que jugarán más tarde el checo Tomas Berdych, finalista de Wimbledon en 2010, y el estadounidense Ryan Harrison.
"Harrison saca muy bien y maneja muy bien su derecha, además este año ha mejorado sus resultados", comentó Ferrer. "Berdych es peligroso en cualquier pista. Fue top ten, tie mucha fuerza y su única final de Grand Slam la jugó aquí. En dos golpes te puede dejar sentado".
El de Darcis es el noveno abandono que se produce en Wimbledon. Los otros ocho fueron en la primera ronda y desataron la polémica sobre si los tenistas con molestias deberían salir a jugar la primera ronda de los Grand Slam.
Tenistas como Roger Federer, Rafael Nadal o Novak Djokovic reclamaron a la Federación Internacional de Tenis, el ente que organiza los cuatro grandes, que adopte la medida que implementó este año la ATP, según la cual un tenista que se lesione justo antes de un torneo recibirá igualmente el premio monetario de la primera ronda aunque no salga a jugar. De esta manera, se abre la puerta a que un jugador sano pueda ocupar su lugar en el cuadro principal.