Ayer, en General Gutiérrez, el Celeste debía recibir a Defensores de Villa Ramallo por la cuarta etapa de la Reválida del Federal A pero el encuentro fue suspendido cuando Leonardo Mignaco, jugador del equipo visitante, debió ser trasladado al hospital departamental acusando haber sido afectado por la pirotecnia que tiró la parcialidad local al campo de juego.
El árbitro no dudó en suspender el encuentro y automáticamente se empezó a especular con la eliminación de Gutiérrez del torneo, ya que el reglamento prevé en el Artículo 74 que, ante cualquier incidente que como consecuencia derive en la suspensión del partido, se le dé por perdidos los dos encuentros al club responsable de los mismos.
Ante esta situación, los dirigentes del Perro ya prepararon su defensa y el principal argumento radica en "defender esta tarde ante el Comité de Disciplina, la idea de simulacro con respaldo en las pericias de policía científica y lo resultado de los análisis médicos y la negativa de la gente de Defensores a realizarle una audiometría al jugador", según el comunicado emitido hoy por el club de la calle Boedo.
Acá, el comunicado completo de Gutiérrez Sport Club:
Motiva este comunicado, la necesidad de las autoridades de la institución, de hacer pública la lectura que ellos hacen sobre los hechos ocurridos el pasado jueves, cuando el partido que debía disputar Gutiérrez frente a Defensores de Belgrano de Villa Ramallo fue suspendido por el árbitro Mario Ejarque. Una supuesta agresión al jugador Leonardo Mignaco y al arquero Juan Dobboletta. La búsqueda de los dirigentes, será defender esta tarde ante el Comité de Disciplina, la idea de simulacro con respaldo en las pericias de policía científica y lo resultado de los análisis médicos y la negativa de la gente de Defensores a realizarle una audiometría al jugador.
El partido de ayer debía iniciarse a las 15.30 pero cerca de las 15.40, tanto el defensor Leonardo Mignaco como el arquero Juan Dobboleta, supuestamente sufrieron la explosión de una bomba de estruendo que impactó en su cercanía y les hizo perder el equilibrio y estabilidad. Dobboleta cayó desplomado pero el defensor quedó en cuclillas. A Mignaco lo siguieron atendiendo un tiempo después ya que no se recuperaba, la ambulancia intervino y lo trasladó al hospital Diego Paroissien. El árbitro decidió la suspensión y elaboró el informe.
La primera obligación y búsqueda por parte de las autoridades del club fue acompañar en la asistencia al jugador. Pero además, la medida urgente fue identificar al violento que arrojó dicha bomba. Por eso pidieron videos y se fueron nutriendo de documentación.
Primeramente, el parte médico hablaba de "signos vitales dentro del rango normal" y "presenta vómitos". Nunca se constató una afectación auditiva, además de que el vómito puede no ser efectuado en raíz de una explosión. De hecho, el presidente le ofreció un traslado a la clínica de Garganta, Nariz y Oído para hacer una audiometría (la única que puede confirmarlo) ante lo que se negaron autoridades y jugador de Defensores.
Luego llegó al club la Policía Científica a realizar las pericias, como resultado de las mismas no se encontró ninguna evidencia de proyectil explosivo. Tampoco quemaduras de césped ni restos del mismo. Solo una bengala de humo que no estalla.
Los dirigentes además, analizaron exhaustivamente 7 pruebas audiovisuales que tomaron el momento desde diferentes planos, entre los que se encontraba un drone con imagen aérea que se estaba estrenando. Ninguna puede revelar la existencia del arrojo de una bomba de estruendo ni su explosión. Estas pruebas más la documentación anteriormente especificada será la base de la defensa.
El veredicto del Comité de Disciplina del Consejo Federal se expedirá hoy por la tarde. La dirigencia de Gutiérrez presenta pruebas para sustentar la hipótesis de "simulacro" por parte del jugador, y por lo tanto, el pedido de no quita de puntos y pérdida de la llave para la institución.