El entrenador de Gremio, de Porto Alegre, Renato "Gaúcho" Portaluppi sostuvo que el tercer título que alcanzó en su historia en la Copa Libertadores el equipo de Porto Alegre "se debió exclusivamente a los jugadores".
"La conquista es toda de los jugadores y ya somos tricampeones. Yo solamente soy el conductor de este grupo, pero tengo mucho que aprender todavía. No tengo más que palabras de agradecimiento para este grupo", sintetizó Renato, que tiene el récord de haber sido campeón de la Libertadores con Gremio primero como futbolista (en 1983) y ahora como entrenador.
"Estoy muy feliz por la importancia de este logro. Anoche hicimos la diferencia en el primer tiempo y en el segundo defendimos bien a pesar del gol de Lanús, porque presionamos e hicimos un gran partido", describió.
La final de anoche entre Lanús y Gremio fue la décima consecutiva en la que se enfrentan distintos equipos, ya que ninguno repitió en los últimos 10 años, en los que las jugaron 20 clubes diferentes.
"Perdimos a jugadores importantes como Maicon y Douglas para esta Copa, pero aun sin ellos se registró un gran crecimiento de este grupo", concluyó Renato.
Al término del encuentro se produjeron algunas escaramuzas entre ambas hinchadas en la salida de los aficionados de Gremio que fueron disueltas por la policía.
En cuanto al colega "granate" de Renato, el técnico Jorge Almirón declinó de hablar con la prensa al término del encuentro así como la mayoría de sus dirigidos, salvo honrosas excepciones como las de los más experimentados José Sand, goleador del certamen con nueve tantos, y el capitán Maximiliano Velázquez.
Los jugadores de Lanús llegaron al estadio en combis rentadas a último momento, porque el chofer del micro que debía transportarlos desde el hotel de Ezeiza donde se concentraron se descompuso a último momento. La jornada ya había empezado mal desde allí para los "granates".