Renato Gaúcho, director técnico de Gremio, dijo sentirse "orgulloso" de su equipo después de la derrota por 1-0 sufrida ante Real Madrid, en la final de la Copa Mundial de Clubes que se jugó en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos.
"Me voy con la cabeza erguida", dijo el entrenador, que no pudo convertirse en el primer brasileño en ganar este torneo (o su antecesor, la Copa Intercontinental) como jugador y como técnico. Además, agregó: "Estoy orgulloso de mi equipo, es un privilegio ser parte del grupo: honramos la camiseta del club".
Sobre el Real Madrid, el estratega manifestó: "Ellos son muy fuertes. Jugamos de igual a igual contra una selección. Son una máquina, una potencia, y nos ganaron sólo con un gol de tiro libre, que fue error nuestro".
Luego, en conferencia de prensa, se lamentó por el bajo rendimiento de algunos de sus futbolistas: "Tuvimos jugadores que estuvieron por debajo de su nivel. Ya es difícil con todos bien: ni imaginar con dos o tres mal", remarcó el técnico.
Otro de los que habló después del partido fue el defensor Geromel, uno de los jugadores más destacados del conjunto brasileño. "Fue un placer enorme jugar este partido. Infelizmente, no cumplimos el objetivo y no conseguimos el título, pero dimos lo mejor", expresó el capitán del conjunto "gaúcho".
"El grupo está bien, tranquilo por lo que hizo y orgulloso", añadió. Y sobre lo que sintió al enfrentarse con Cristiano Ronaldo, consideró: "Creo que lo marqué bien".
El delantero paraguayo Lucas Barrios, por su parte, se excusó de so pobre producción: "No jugué al 100% los últimos partidos, estoy volviendo de una lesión, pero prefiero eso, aunque quede expuesto a las críticas".
Gremio no pudo obtener su primer título en el Mundial de Clubes. En 1983, con dos goles de su actual entrenador, había vencido 2-1 al Hamburgo y conseguido la Copa Intercontinental.