Diez directivos del Club Patronato de Paraná, entre ellos su presidente y vice, declararon hoy ante el fiscal que investiga la agresión a niños y padres de una escuela del interior de Entre Ríos, ocurrida en el partido del sábado pasado ante Unión de Santa Fe.
Por el incidente, sucedido durante el partido de la fecha 10 de la Superliga, ocho chicos de 6 a 10 años fueron trasladados al hospital infantil San Roque con "escoriaciones varias" y a dos padres los derivaron al hospital San Martín, uno de ellos "agredido fuertemente en el rostro".
El presidente de la institución, Miguel Hollman, detalló que el club "no tiene injerencia en la seguridad", ya que tres horas antes de los partidos le dan "las llaves a la Policía y ellos se encargan de todo".
"Es la Policía la que se encarga de verificar quién entra, y cuando se va a la cancha se piden documentos, por lo que a ellos también se los deben pedir", declaró Hollman a la prensa tras salir de la fiscalía de Paraná.
Hollman comunicó que "si hay alguno (de los agresores) que es socio" comenzarán a "tomar todas las medidas drásticas para expulsarlos o lo que corresponde" ya que no quieren "estar con gente así en el club".
Pidió "disculpas por lo que pasó y lo que le hicimos vivir a la ciudad", y afirmó que la dirigencia del club entrerriano "no tiene connivencia con nadie y no está con esta gente".
"Hace un año nos tiraron nueve balazos en el club, y a mí me echaron ácido en el auto" recordó.
El dirigente paranaense precisó que dos horas antes de los partidos de Patronato "entran los hinchas con la Policía, cuelgan todas las banderas, salen con ellos, y dos horas después del partido van con la Policía y sacan las banderas".
"No sé ni quiénes son, si yo no los veo, ellos los acompañan, y los días de semana al club no van", completó.
Finalmente, descartó que desde el club le den "entradas especiales a los barras", pero dijo que entregan hasta "1.000 entradas a clubes, liga y periodistas para que hagan sorteos; qué las hacen, no sé".
El ex presidente, actual vice y secretario de Deportes de Entre Ríos, José Gómez, explicó que durante su presentación ante la Justicia informaron y aportaron "vídeos de algunos medios, sobre todo nacionales".
"Pusimos a disposición el padrón de socios con fotos para que los puedan identificar, que es lo que quisimos hacer desde el primer momento", añadió.
Gómez aseguró que su gestión gubernamental "ha sido muy buena en favor de todos los clubes y siempre" buscó "atacar la violencia en el fútbol", por lo que consideró como "operaciones" los pedidos de renuncia.
El pasado sábado, Unión de Santa Fe venció 3 a 2 a Patronato en la capital entrerriana, en uno de los cuatro partidos que dieron continuidad a la fecha 10 de la Superliga.
Un grupo de niños, padres y profesores de la ciudad de Diamante arribó a Paraná para presenciar el partido de Primera División en el marco del programa "Los gurises van a la cancha", de la secretaría de Deportes del Ministerio de Desarrollo Social provincial.
Cuando el delantero Franco Soldano convirtió el 2-1 parcial a favor de Unión y la delegación de menores intentó colgar la bandera del programa provincial, con los mismos colores que identifican al "Tatengue", un grupo de barras de Patronato se acercó al lugar para atacarlos brutalmente.
Por el incidente ocho chicos de 6 a 10 años fueron trasladados al hospital infantil San Roque con "escoriaciones varias" y a dos padres los derivaron al hospital San Martín, uno de ellos "agredido fuertemente en el rostro", indicaron voceros policiales.
Por su parte, la ministra de Desarrollo Social de Entre Ríos, Laura Stratta, confirmó que el programa continuará pero "en otras disciplinas como el básquet" donde "hay menos tensión".
En tanto, el jefe de la Policía de Entre Ríos, Gustavo Maslein, consideró en diálogo radial que "Patronato debe ponerse los pantalones de una vez por todas y no permitir el ingreso ni darles entradas".