Nueva derrota inesperada de España ante Brasil

El campeón europeo de básquetbol perdió su segundo partido en fila en los Juegos Olímpicos de Río, esta vez ante el local por 66-55.

La selección española de baloncesto se complicó hoy de manera grave su futuro en los Juegos de Río de Janeiro al sumar su segunda derrota consecutiva, esta vez ante Brasil por 66-65.

En un Arena Carioca que no se llenó ni siquiera para ver a los anfitriones, España jugó un pésimo partido, protagonizó un épico remonte en el cuarto final y acabó sucumbiendo en un último minuto lleno de fallos y malas decisiones.

Mucho tendrán que mejorar los subcampeones olímpicos, que el jueves se miden a Nigeria, si quieren aspirar a subirse al podio de nuevo.

No hicieron casi nada bien los dirigidos por Sergio Scariolo que, ante un discreto partido de su estrella Pau Gasol -sumó 13 puntos y 10 rebotes y falló los dos tiros libres que pudieron culminar la remontada-, tampoco encontró soluciones para evitar el desmorone de los suyos.

Las estadísticas son elocuentes: un pobre 37 por ciento en tiros de campo y un paupérrimo 26 en triples (5 de 19).

Con semejantes números y la casi obligación de ganar agarrotando la muñeca y las ideas, la recuperación final fue una cuestión épica que también se frustró.

Si bien España abrió el marcador y firmó las primeras ventajas, a Brasil le costó muy poco voltear y tomar la delantera. El juego español no fluía. Le faltaba rapidez y acierto, pese a que Ricky Rubio y Rudy Fernández que, junto a Juan Carlos Navarro, no habían anotado ni un solo punto en la derrota ante Croacia, estrenaron su casillero a las primeras de cambio.

Pero, durante muchos minutos, se quedaron ahí, mientras los brasileños sumaban y sumaban ante la débil defensa hispana. Ni Gasol ni Mirotic, sobresalientes ante los croatas, encontraron entonces los recursos para replicar. Y los anfitriones cerraron el primer cuarto con cinco puntos de ventaja (18-13).

El panorama pintaba mal para España. Su primera unidad no funcionaba. Y la aportación de la segunda había sido prácticamente nula en el estreno del domingo.

Sucedió, sin embargo, que, cuando Scariolo decidió dar un pequeño descanso a Gasol y conceder minutos a Navarro y Víctor Claver, los españoles igualaron de nuevo el duelo.

Claver, con tres capturas bajo uno y otro aro y una canasta, y Navarro, con un dos más uno, volvieron a poner en partido a los subcampeones olímpicos que, sin jugar bien y luego de atravesar otro bache anotador, se fueron a la pausa con sólo tres puntos de desventaja (34-31).

Las sensaciones no eran buenas para los españoles. Mientras los brasileños seguían sumando con alegría, a España cada punto le costaba un mundo. Su lanzamiento exterior fue horroroso y hasta los libres se resistían a entrar: Gasol falló tres de los cuatro que lanzó en los primeros 20 minutos.

Scariolo necesitaba cambiar el plan en la segunda parte. Encontrar la tecla que accionara el potencial del vigente campeón de Europa.

La mejora defensiva se imponía para intentar frenar a los eficientes brasileños, que tuvieron en Alex García (9), Marcelinho Huertas (10) y Marquinhos (11) a su tridente anotador.

Pero no llegó en los primeros minutos de la reanudación, en los que España, sin ritmo ni ideas, siguió empeñada en tirar y fallar desde lejos. La torpeza de los de Scariolo, además, se agudizó frente al plan de los brasileños, que optaron por salir al contrataque y buscar canastas fáciles cerca del aro.

Fue así como los dirigidos por Magnano lograron su mayor ventaja hasta entonces (42-33), nueve puntos que no hacían sino ensombrecer el panorama español.

Los de Scariolo no podían demorar su reacción. Y, en un minuto, con un par de acciones veloces y cerca del aro, rebajaron la desventaja de nuevo a tres.

El choque entró entonces en una sucesión de fallos y aciertos por parte de ambos equipos, también de los brasileños que, una y otra vez, intentaron burlar la defensa española con la misma jugada: puerta atrás para Lima o alguno de sus pívots.

La mayoría de desaciertos, sin embargo, siguieron siendo de los campeones europeos, que entraron en el último cuarto del partido aún por detrás: 53-45.

El desastre asomaba en el horizonte para España. Más cuando Brasil logró aumentar su ventaja a nueve puntos, en los inicios del periodo decisivo. Entonces, un par de acciones de Gasol y dos triples consecutivos de Llull y Sergio Rodríguez volvieron a dar vida a los españoles (58-57). Fue para acabar muriendo en la orilla.

España logró tomar la delantera de nuevo (65-63) y, cuando parecía que Gasol firmaría el triunfo, falló dos tiros libres decisivos.

Tanto como una victoria ante Nigeria, los de Scariolo necesitaban hacer un "reset" y volver a comenzar.