El próximo domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey se vivirá la gran final de la Copa América Centenario, revancha de lo que pasó exactamente hace un año en Santiago, entre Chile y la Argentina. En este contexto, el entrenador de la Selección argentina, Gerardo Martino, parece tener gran parte del último embrollo solucionado: los once que buscarán un título con la Selección mayor luego de 23 años.
Esta Copa América estuvo cargada de lesiones, desde un comienzo, para el equipo nacional. Si hacemos memoria, en el debut, el mismísimo Lionel Messi se perdía el duelo ante Chile por la fase de grupos, producto de un duro golpe recibido en la zona intercostal izquierda, días antes del inicio del certamen continental en partido amistoso ante Honduras en la provincia de San Juan. A todo esto, Lucas Biglia sufría en el mismo encuentro una mialgia en la cara posterior del muslo izquierdo que haría postergar su debut hasta la segunda ronda.
Además, Ezequiel Lavezzi y Javier Pastore viajaban a los Estados Unidos más que comprometidos, ambos con pequeños desgarros y en proceso de recuperación.
Argentina arrancaba en California sin el as de espadas, que se mejoraba de a poco y que con el correr de los partidos iba a ir ganando minutos hasta llegar a ser titular ante Venezuela ya por los cuartos de final en Boston. Al segundo choque, en Chicago y ante Panamá, Ángel Di María se retiraba lesionado y llenaba de preguntas al cuerpo técnico del Seleccionado argentino. Sin una rápida recuperación, el hombre del PSG se perdería lo que restaba del campeonato.
Di María ante Panamá.
Ante tantas ausencias, Augusto Fernández ya se había ganado un puesto entre los titulares por el sector derecho y Nico Gaitán hacía lo propio pero por el lado contrario del ataque. Martino nunca terminaba de conformar su once ideal.
Ante los Estados Unidos en Houston los inconvenientes de carácter físico no fueron menores. Ezequiel Lavezzi, quien había ingresado por el suspendido y también lesionado con una contractura, Nico Gaitán, sufría una luxofractura en el codo izquierdo y la final quedaba descartada, también, para el delantero que milita en el fútbol chino. Como si fuera poco, Augusto Fernández no podía terminar el juego y se retiraba con una mialgia en la cara posterior del muslo derecho.
Pese a todo, el plantel no se resintió en ningún momento desde lo futbolístico y los buenos resultados llegaron con triunfos sin sobresaltos. Biglia recuperado y Di María trabajando a la par del grupo en el último entrenamiento le simplificaron la ecuación al Tata.
Leo está listo para terminar con la sequía.
Y justamente para el partido decisivo, aquel que podrá cortar con una racha negativa y sedienta de títulos para la Albiceleste, es que Gerardo Martino podrá contar con el equipo ideal, aquel que tuvo en mente previo al 3 de junio cuando arrancaba toda esta historia.
Aún faltan algunos retoques y varias horas para el duelo final, pero todo hace suponer que, esta vez, el DT podrá contar con lo mejor que tiene: Romero; Mercado, Otamendi, Funes Mori y Rojo; Biglia, Mascherano y Banega; Messi, Higuaín y Di María. ¿Se dará esta vez?