Jonathan Calleri tenía todo listo para enfrentar al Atlético Paranaense por la séptima fecha del torneo brasileño. Los hinchas del San Pablo, como su DT Edgardo Bauza, esperaban verlo gritar algún gol. Pero no fue la noche que espera el delantero ex Boca. Jonny dejó el Morumbí entre lágrimas porque se enteró que su mejor amigo murió en un accidente de motos.
Calleri estaba confirmado en el 11 titular, pero al recibir el llamado de su familia, no dudó en hablar con el Patón. Ambos decidieron que el jugador podía dejar el estadio y tomar el primer vuelo rumbo a Buenos Aires. Para colmo, el San Pablo, que ganaba 1-0 por el tanto de Maicon, cayó por 2-1 (Otavio y Hernani).
El delantero argentino no quiso dialogar con la prensa por el duro momento que está viviendo, pero su expresión en la cara lo decía todo.