Gimnasia y Esgrima volvió esta tarde al triunfo luego de cinco partidos, al vencer como local 4-1 al “lobo” jujeño, lo que le permitió salir de la zona de descenso, en el marco de la 33ra. fecha del torneo de la Primera B Nacional.
Favorecido por otros resultados, el equipo mendocino dependía de si mismo, porque una victoria lo alejaba de los puestos de descenso y a pesar de la desventaja transitoria, entendió lo que se jugaba y pudo dar vuelta la historia y quedarse con una victoria, la primera de la era Labruna.
Super goleadores: El Lobo disfrutó de una tarde a puro gol y alegría. Claro que también gozó con la reaparición de sus delanteros Akerman y Farías. El ex Deportivo Morón puso el 2 a 1 parcial en una conquista que significó muchísimo para el equipo y para él, ya que acumulaba 31 partidos sin convertir. Además porque su presencia siempre fue cuestionada por el hincha Mensana, que esta vez lo aplaudió. En tanto el Tecla que entró por Akerman se despachó con dos goles, el último gracias a una gran definición. Así Farías se afianza como el goleador del equipo alcanzando la cifra de 7 tantos.
Vuelta al triunfo: Con la victoria por 4 a 1 ante Gimnasia de Jujuy, el Lobo cortó una racha negativa de 5 partidos sin festejar. La última alegría había sido en la fecha 27 cuando en el parque doblegó a Guaraní AF por 1 a 0. Luego cayó en cuatro ocasiones (Independiente Rivadavia, Patronato, All Boys y Douglas Haig) y empató en una ante Juventud Unida (ER).
La primera vez: Omar Labruna pudo disfrutar su primera victoria como DT de Gimnasia y Esgrima. Luego de un debut oscuro ante All Boys y una dura derrota en Pergamino, el ex entrenador de Nueva Chicago disfrutó de una gran versión de su equipo. Poco a poco parece ser que Labruna le va encontrando la mano al equipo y hoy fue una muestra de eso. Además el Lobo por vez primera convirtió 4 goles en el certamen.
El dolor de Giménez: El aguerrido centrocampista debió salir a los 40 minutos del primer tiempo lesionado. El sureño fue a trabar una pelota con Aubone y en el choque el jugador del Lobo se llevó la peor parte porque sufrió un fuerte golpe en su rodilla derecha. Sus compañeros pidieron rápido la asistencia y se generó preocupación en el Legrotaglie. Su rostro con lágrimas fue una forma de entender el dolor de Giménez que luego de colocarse hielo en la zona afectada pudo caminar. Mañana le realizarán los estudios para saber con precisión qué padece el volante.